La indignación se ha apoderado hoy de las calles de Madrid. La comitiva judicial ha ordenado este miércoles ejecutar el desahucio de Maricarmen, una pensionista de 87 años, de su vivienda situada en la calle Alcalde Sainz de Baranda (zona de El Retiro). Detrás de la orden se encuentra la acción de Urbagestión, un fondo buitre que compró el edificio y le exigía un alquiler de 2.600 euros frente a los 500 que pagaba hasta el momento, negándose a cualquier tipo de negociación.
La indignación se ha apoderado hoy de las calles de Madrid. La comitiva judicial ha ordenado este miércoles ejecutar el desahucio de Maricarmen, una pensionista de 87 años, de su vivienda situada en la calle Alcalde Sainz de Baranda (zona de El Retiro). Detrás de la orden se encuentra la acción de Urbagestión, un fondo buitre que compró el edificio y le exigía un alquiler de 2.600 euros frente a los 500 que pagaba hasta el momento, negándose a cualquier tipo de negociación.
El impacto del desalojo ha traspasado fronteras y ha movilizado de inmediato a numerosos rostros populares de la cultura, la televisión y el activismo social, que no dudaron en acudir a pie de calle o manifestar su apoyo rotundo en redes sociales.
Desde la noche del martes, cientos de personas se congregaron en las inmediaciones del edificio para blindar el portal. La tensión marcó las primeras horas de la mañana con la actuación policial. Maricarmen, que cuenta con una prótesis de cadera, tuvo que ser obligada a salir en camilla del que ha sido su hogar durante siete décadas, sin disponer de un lugar donde pasar la noche ni margen para recoger sus pertenencias. Según denunció Alicia del Río, portavoz del sindicato de inquilinas, la situación de salud de la afectada es muy delicada.
Entre los manifestantes que arroparon a la vecina desde la noche anterior y en la matinal del miércoles destacaron nombres como el de la colaboradora televisiva Alba Carrillo, los actores Carlos Bardem y Juan Diego Botto, el cómico Ignatius Farray y la presentadora Inés Hernand.
Uno de los momentos más emotivos de la protesta corrió a cargo de Ana Belén. La mítica actriz y cantante recitó los versos del poema Desahucio de Rafael Alberti ante una emocionada Maricarmen entre lágrimas, un instante que dio paso a cánticos de apoyo por parte de la muchedumbre: "Mírala, mírala, mírala, ella se quedará".
En declaraciones posteriores concedidas a El País, Ana Belén no ocultó su crudeza ante el drama vivido: "Es tremendo no saber qué va a ser de tu vida y, sobre todo, durante siete años, que es una situación muy larga. (...) Esta mujer desde antes del verano se ha ido deteriorando por la tristeza", lamentó la artista.
Por su parte, la propia Maricarmen dejó un crudo y rotundo testimonio antes de verse forzada a abandonar su casa: "Me quieren echar por el puto dinero. He vivido aquí 71 años. No me quiero ir. Esta gente por dinero hace lo que sea. Luchad, no os quedéis en casa".
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