22/09/2026 a las 14:06h.
Hubo un tiempo en el que el norte de la provincia de Burgos olía a mosto, a uva prensada y a vendimia. Aunque el tiempo y el despoblamiento fueron apagando aquella efervescencia, el paisaje y la memoria de los vecinos aún guardan el secreto de una de sus bebidas más emblemáticas. Ahora, la Mancomunidad Turística Raíces de Castilla, que agrupa a Frías, Oña y Poza de la Sal, ha decidido pasar a la acción con el proyecto: 'Tras las huellas del Chacolí'.

Una iniciativa que busca recuperar, documentar y poner en valor la riquísima tradición vitivinícola de la comarca, transformándola en un nuevo recurso cultural y turístico. Para ello, el proyecto no solo se fija en el producto, sino en todo el patrimonio material e inmaterial que lo rodea.
A la caza de bodegas y guardaviñas perdidosAunque la elaboración generalizada del chacolí en esta zona burgalesa fue desapareciendo, el territorio es un auténtico museo al aire libre (y bajo tierra). Una de las primeras líneas de trabajo del proyecto será identificar y catalogar las antiguas bodegas, lagares y guardaviñas que salpican la comarca.

El objetivo es generar nuevos contenidos y pequeñas rutas de senderismo alrededor de estos tres pueblos. De esta forma, el turista no solo visitará el rico patrimonio monumental de Raíces de Castilla, sino que podrá descubrir sobre el terreno cómo era la vida agrícola de sus antepasados.
El 'Día del Chacolí'La materialización de este esfuerzo de investigación será el Día del Chacolí, que en esta primera edición se ha dividido en tres jornadas claves para recorrer toda la Mancomunidad: el sábado, 26 de septiembre, Oña dará el pistoletazo de salida a la programación; la cita continuará el 3 de octubre en Frías que acogerá la jornada central del evento y finalizará el domingo 11 de octibre, en Poza de la Sal.
Las actividades exactas y los horarios, que prometen convertirse en un punto de encuentro entre el pasado y el presente del mundo rural, se podrán consultar en la página web de Raíces de Castilla.