El nuevo servicio de salud cerebral, dirigido a personas de 40 a 65 años sin síntomas pero con factores de riesgo, llega a una Región donde cerca de 55.000 personas conviven ya con algún grado de deterioro cognitivo
El Hospital Quirónsalud Murcia y la Asociación de Familiares de Alzheimer y otras Demencias de la Región de Murcia (AFADE) han presentado un programa pionero de salud cerebral orientado a la detección precoz y la prevención del deterioro cognitivo. La iniciativa, dada a conocer el pasado viernes, busca actuar antes de que aparezcan los primeros síntomas, en un giro que sitúa la prevención por delante del diagnóstico.
El programa se aparta del enfoque tradicional, centrado en el diagnóstico y la atención una vez aparecen las manifestaciones clínicas, para poner el foco en la prevención y en la identificación temprana de los factores de riesgo.
El servicio combina la especialización de AFADE en el ámbito de las demencias con la capacidad asistencial y tecnológica del hospital. AFADE asumirá la dirección del programa y aportará su metodología, sus protocolos y su equipo técnico especializado, mientras que el Hospital Quirónsalud Murcia pondrá a disposición el espacio y la infraestructura necesarios. La valoración clínica se desarrollará en coordinación con los profesionales y los recursos del centro.
Un servicio pensado para personas sin síntomas, pero con factores de riesgoEl programa está pensado para personas cognitivamente sanas de entre 40 y 65 años, en fase preclínica, que presenten factores de riesgo modificables o alguna queja cognitiva subjetiva. Se trata de una etapa clave para la prevención, ya que algunos de los cambios que después pueden manifestarse clínicamente comienzan décadas antes, cuando todavía existe margen para intervenir.
Un plan personalizado con seguimiento en el tiempoCada participante recibirá una valoración individualizada que permitirá establecer su perfil de riesgo y, a partir de él, diseñar un plan preventivo personalizado. El servicio no se plantea como una consulta puntual, sino como un seguimiento a lo largo del tiempo que permitirá evaluar la evolución de ese perfil y ajustar las medidas preventivas a las necesidades de cada persona.
La intervención actuará de forma simultánea sobre distintos ámbitos de la salud (vascular, metabólica, cognitiva, física, sensorial, emocional y social), siguiendo el modelo FINGER, una de las principales referencias internacionales en la prevención del deterioro cognitivo. El ensayo FINGER, publicado en la revista The Lancet, demostró que una intervención multidominio de 2 años en personas en riesgo produjo una mejora cognitiva un 25% superior a la registrada en el grupo de control.