De una victoria muy meritoria al naufragio incontestable. El Espanyol acusó un inicio tétrico de partido ante el exiliado Rayo Vallecano en el campo del Leganés y, pese a los esfuerzos de la segunda parte, se fue sin premio de su visita a los de Beñat San José, cayendo por 2-1 gracias a los goles de Álvaro García y Adrià Pedrosa. Roberto Fernández, el hombre perico de moda, acercó a los suyos, pero no fue suficiente. Leer la noticia completa
De una victoria muy meritoria al naufragio incontestable. El Espanyol acusó un inicio tétrico de partido ante el exiliado Rayo Vallecano en el campo del Leganés y, pese a los esfuerzos de la segunda parte, se fue sin premio de su visita a los de Beñat San José, cayendo por 2-1 gracias a los goles de Álvaro García y Adrià Pedrosa. Roberto Fernández, el hombre perico de moda, acercó a los suyos, pero no fue suficiente.
Apostó Manolo González por una revolución en el once inicial. Doble lateral izquierdo con el tándem Hinojo-Hartman -primera titularidad para el cedido por el Burnley- y un doble pivote Urko-Moscardo en el medio, con Bauza por delante y Roberto como referencia ofensiva. Eso sí, el delantero cordobés tuvo poca acción -o ninguna, directamente- durante los primeros minutos, catalogados en una sola palabra: drama.
O absoluto drama, si se le añade un adjetivo, porque a los 2' ya perdía el equipo blanquiazul con un fallo monumental en defensa. Moscardo intentó un pase y, en su lugar, propició la jugada de ataque con la que Álvaro García, tras rebote en el área y un Dmitrovic vencido, abriría el marcador.
El desconcierto era total, igual que la imagen inicial de un equipo que no se parecía en nada a lo hecho en Pamplona. Entonces, con el paso de los minutos se recuperó un poco la buena cara. Un disparo lejano y peligroso de Bauza reanimó el espíritu blanquiazul -de rojo en su visita a los vallecanos en Butarque ante el exiliado Rayo-.

Pedrosa y Javi Hernández pugnan por la posesión / EFE
Espejismo. Como la ilusión del gran partido ante Osasuna. Siguieron los fallos inexplicables, mismos que desembocaron en el 2-0 en menos de media hora. La combinación de Pedrosa y Álvaro García terminó con el primero, ex del Espanyol, definiendo en un ángulo imposible, ayudado por la poca resistencia de Dmitrovic para aumentar la ventaja.
Tocaba entonces tomar tomar las cartas, barajar y dar de nuevo. El descanso fue la ocasión idónea para Manolo: al campo entraron Bryan Zaragoza, Edu Expósito y Marcos Fernández, reemplazando a Hinojo, Moscardo y Bauza, y siendo más semejante a lo que se espera de un 'once titular'.
Normal, pues, que el rendimiento del equipo subiera. Tomó solo cinco minutos a Marcos y Bryan armar una jugada de peligro que remató Javi Hernández. Detuvo bien la zaga del Rayo y evitó la primera clara de peligro. No pudo evitar Audero, eso sí, el golazo de un Roberto desatado: sexta diana del campeonato con un derechazo imposible para el indonesio. Pero hasta ahí pudo remar el equipo blanquiazul, que sumó así la tercera derrota de la temporada... y una roja a Omar El Hilali, que no estará el viernes ante el Elche en el RCDE Stadium.