La pareja celebró su enlace en el Trafalgar Polo Club, en El Palmar de Vejer, rodeada de familiares, amigos y rostros conocidos, con una jornada repleta de momentos emotivos y detalles muy personales
Paz Padilla se emociona ante la inminente boda de
Anna Ferrer Padilla y Mario Cristóbal ya se han casado. La pareja se dio el 'sí, quiero' este domingo 20 de septiembre, después de cuatro años de relación, en una ceremonia íntima a la que acudieron familiares y amigos. Fue en el Trafalgar Polo Club, situado en El Palmar de Vejer (Cádiz), donde celebraron el enlace, que estuvo marcado por numerosos detalles y momentos especiales.
Desde las lágrimas del novio hasta el momento de cantar el bingo, la velada dejó escenas de todo tipo que, entre la emoción y el humor, sorprendieron a los invitados. "Ahora solo deseo que este sea el comienzo de una historia preciosa", escribía la actriz y presentadora Paz Padilla, madre de Anna, horas más tarde. "Que sigan mirándose como se miraron ayer, que se acompañen, se cuiden y se elijan una y otra vez". Pero ¿cómo fue el día de la boda?
La emoción antes del 'sí, quiero'Anna Ferrer Padilla llegó al altar del brazo de su madre, con un vestido de aire romántico diseñado por Isabel Núñez de Armas. Al otro lado, Mario Cristóbal la esperaba visiblemente emocionado. "Mi momento favorito: cuando él la ve", escribió Teresa Andrés Gonzalvo en sus historias de Instagram, junto a un vídeo en el que mostraba al novio entre lágrimas, mientras de fondo sonaba 'My Way' de Frank Sinatra.
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos llegó durante la lectura de los votos, cuando la pareja compartió con sus allegados unas palabras cargadas de emoción y significado. "Gracias por ser mi Ryan Gosling, mi cartel con altavoces en la puerta de mi casa", expresó ella.
El discurso de Paz Padilla y su emotivo mensaje a los noviosEntre los invitados a la boda, se encontraban otras creadoras de contenidos, como Anita Matamoros, Marta Lozano, Mery Turiel y Marta Riumbau. Aun así, una de las presencias más señaladas fue la de Paz Padilla, que lucía un vestido de Luis Berrendero y dedicó unas sentidas palabras a su hija durante el discurso. "Como dicen las madres, siempre estaré cuidándote. He aprendido que ser padre, significa soltar. No hemos criado a un águila para que viva en un corral".
La celebración marcó así un antes y un después. "Yo solo quería que fuera despacio. Cerraba los ojos, respiraba y recordaba lo que me había dicho una amiga: 'Guárdate imágenes en el corazón'. Y eso hice. Intenté guardar cada mirada, cada abrazo, cada sonrisa. Guardarme a mi hija feliz", añade la presentadora en una publicación de su perfil de Instagram. "Espero que ese amor les dure toda la vida. Yo, personalmente, así lo creo".
Bingo y charanga para cerrar la celebraciónLas celebraciones comenzaron el viernes, cuando empezaron a llegar a Cádiz los primeros invitados. Los novios, que ya aseguraban sentirse nerviosos, habían organizado una fiesta de preboda en el famoso chiringuito de Zahara de los Atunes. Desde ahí pudieron disfrutar de la imponente puesta de sol.
La boda terminó por todo lo alto con una propuesta poco convencional: una caseta de feria en la que no faltaron el bingo y la charanga, poniendo el broche más desenfadado al evento. La personalidad de NoNiNá, la marca de Anna Ferrer, también estuvo presente en la decoración. Las mesas se adornaron con velas en forma de sardina, portavelas con forma de pimiento y guirnaldas de patatas, en una cuidada combinación de referencias gastronómicas y guiños a la firma.