Un coche que bloquea una rampa o estaciona sin permiso en una plaza reservada puede impedir que otra persona se desplace con autonomía. Para evitar estas situaciones, la Policía Local de Vila-real refuerza hasta el 30 de septiembre los controles sobre el aparcamiento indebido en espacios destinados a personas con movilidad reducida.
Un coche que bloquea una rampa o estaciona sin permiso en una plaza reservada puede impedir que otra persona se desplace con autonomía. Para evitar estas situaciones, la Policía Local de Vila-real refuerza hasta el 30 de septiembre los controles sobre el aparcamiento indebido en espacios destinados a personas con movilidad reducida.
La campaña, denominada Vila-real para todos, combinará información, prevención y vigilancia. Los agentes prestarán especial atención a las plazas reservadas, rampas, rebajes de acera y accesos adaptados, con el objetivo de mantener despejado el paso de quienes utilizan sillas de ruedas, andadores, muletas u otros apoyos.
La vigilancia se intensificará en los puntos con más incidencias o necesidades de accesibilidad, así como en los accesos a edificios públicos, centros sanitarios y asistenciales, colegios, instalaciones deportivas, comercios y mercados. También abarcará los itinerarios accesibles de parques, jardines y espacios culturales y de ocio.
Los policías comprobarán el uso correcto de las plazas reservadas y verificarán las autorizaciones cuando sea necesario. Además del estacionamiento sin permiso, controlarán las ocupaciones que dificulten la entrada o salida de otros usuarios y los vehículos que obstaculicen pasos adaptados.
Si detectan infracciones, los agentes actuarán conforme a la normativa. Cuando sea necesario para restablecer la accesibilidad o la seguridad, podrán adoptar medidas como la retirada del vehículo.
Información y concienciaciónEl concejal de Seguridad Pública y Emergencias, Toni Marín, ha señalado que las consecuencias de estas conductas van más allá de aparcar mal. "Puede estar impidiendo que otra persona pueda desplazarse, acceder a un servicio o realizar una actividad con autonomía", ha explicado. Por ello, el dispositivo incluirá tanto controles como acciones para informar y concienciar a los conductores.
Las zonas prioritarias se han identificado a partir de incidencias registradas, avisos ciudadanos, denuncias anteriores e información aportada por asociaciones, además de tener en cuenta la proximidad a centros y espacios de gran afluencia. La campaña estará a cargo de la Unidad de Tráfico o de los agentes que determine el responsable del servicio.
Marín ha apelado a la responsabilidad y la empatía de la ciudadanía: "Una conducta que puede parecer una cuestión de pocos minutos puede generar una dificultad muy importante para una persona con movilidad reducida".