A diario estamos pendientes de nuestro bienestar físico y mental, y por ello implementamos hábitos de vida saludables como la alimentación sana o el descanso nocturno de calidad. Sin embargo, el ejercicio físico juega un papel fundamental y debe llevarse a cabo diariamente, pero es común cometer errores porque siempre hay dudas de cuánto es suficiente.
A diario estamos pendientes de nuestro bienestar físico y mental, y por ello implementamos hábitos de vida saludables como la alimentación sana o el descanso nocturno de calidad. Sin embargo, el ejercicio físico juega un papel fundamental y debe llevarse a cabo diariamente, pero es común cometer errores porque siempre hay dudas de cuánto es suficiente.
Tal y como indican las principales guías médicas, el ejercicio cardiovascular debe practicarse diariamente. Andar 6.000 pasos al día en una persona adulta sana suele aportar ya numerosos beneficios para la salud, pero no debemos olvidar lo esencial que es también el ejercicio de fuerza.
Persona haciendo ejercicio de fuerzaPEXELSEs común ponerse objetivos y propósitos en estas fechas de inicio de curso, pero lo importante es que sean realistas para no tratar de buscar una rutina irreal o alejada de las necesidades reales que tiene cada cuerpo. Por ejemplo, no es recomendable realizar ejercicio de fuerza diariamente, pues lo que señala una institución como la 'OMS' es que las rutinas de fuerza deberían ser unas tres por semana con días de descanso intercalados para favorecer la recuperación muscular, ósea y articular.
De todos modos, hay que recordar que el ejercicio de fuerza no es solo un método para lucir un cuerpo más estético o con musculatura más voluminosa, sino que se trata de una manera de mejorar en prácticamente todos los ámbitos de la salud física y mental.
Persona haciendo ejercicio de fuerzaFreepikEl 'American College of Sports Medicine' reveló que las rutinas de fuerza contribuyen a mantener una buena capacidad funcional, pues la pérdida de masa muscular que se produce a partir de los 50 años puede llegar a dificultar tareas como caminar, subir escaleras, cargar objetos o incluso levantarse de una silla.
Además, el propio 'ACSM' asegura que "las personas que hacen ejercicio de fuerza regularmente también reducen el riesgo de sufrir algunas enfermedades", tales como las cardiovasculares, la diabetes, la hipertensión, la osteoporosis y la obesidad.
De hecho, estas confirmaciones aparecen respaldadas en un metaanálisis que el propio portal publicó en el que encontró que la práctica de ejercicio de fuerza regular se asocia con un 15% menos de riesgo de mortalidad por cualquier causa, un 19% menos de mortalidad cardiovascular y un 14% menos de mortalidad por cáncer.
En caso de querer empezar con una nueva rutina de bienestar en la que se aplique el ejercicio cardiovascular y de fuerza, lo ideal es consultar a un especialista para que recomiende las mejores sesiones adaptadas a las circunstancias de cada persona.