Entre el año 1985 y 2005, en la provincia de Barcelona se construyó de media algo más de una casa por hora. La cifra se traduce en alrededor de 200.000 adosados y casas aisladas en un periodo de 20 años. El estallido de la burbuja en 2008, ahora bien, frenó también en seco la producción de este tipo de domicilios. Un análisis de EL PERIÓDICO de los datos del 2025 de la Agència d'Habitatge de Catalunya (AHC) revela que actualmente solo dos de cada diez (18%) viviendas edificadas en territorio catalán son unifamiliares. Pese a un leve repunte desde el año 2014 de estas construcciones, en términos absolutos el modelo se ha estancado y ha perdido peso con respecto a los bloques de pisos, que representan la esencia de la densificación por la que abogan tanto el president Salvador Illa como importantes alcaldes catalanes, aunque con matices.Seguir leyendo....