El devastador terremoto que ha sacudido Venezuela añade una nueva tragedia a un país marcado desde hace años por una profunda crisis política, económica e institucional. Los dos seísmos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados con apenas 39 segundos de diferencia, han dejado, según el balance provisional, centenares de fallecidos -entre ellos, varios españoles-, miles de heridos y decenas de miles de desaparecidos o personas pendientes de ser localizadas. El sistema de estimación del servicio geológico de Estados Unidos estima, además, una probabilidad significativa de que el número final de víctimas mortales se sitúe entre 10.000 y 100.000, lo que confirma que el alcance humano de la catástrofe aún está por determinar.