Históricamente, los territorios de Ceuta y Melilla pertenecen a España desde el siglo XV. En 1860, Marruecos y España firmaron el Tratado de Wad-Ras, con el que se puso fin a la Guerra de África. Este documento supuso la ampliación de las fronteras de estas dos ciudades en beneficio de España tras las “sucesivas derrotas sufridas por Marruecos” durante la contienda. Tras la entrada de miles de personas marroquíes a Ceuta durante las últimas semanas del mes de julio, la soberanía española sobre estas dos ciudades autónomas ha sido cuestionada. Utilizando hashtags como #FreeCeuta y #FreeMelilla, diversos contenidos amplificados por cuentas israelíes o de apoyo a Israel refuerzan la narrativa de que son “colonias españolas”.
En corto:
La Constitución Española no tiene ningún artículo en el que se diga, explícitamente, ni que Ceuta y Melilla “son españolas” ni que ninguna otra comunidad autónoma lo sea. Esa categorización se encuentra recogida, en cambio, en los estatutos de autonomía de cada territorio que compone España. Así, Ceuta aparece reconocida, en su estatuto firmado en 1995, como “parte integrante de la Nación española”, al igual que Melilla. Por su parte, la Constitución les reconoce a estas dos ciudades el derecho a tener representación parlamentaria y la posibilidad de convertirse en comunidades autónomas, “si así lo deciden sus respectivos Ayuntamientos” y “si así lo autorizan las Cortes Generales”.
Actualmente, Ceuta y Melilla tienen estatus de ciudades autónomas, lo que les confiere una “organización institucional [...] parecida a la de las comunidades autónomas”, aunque sus competencias son meramente ejecutivas, no legislativas, y están más limitadas.
Históricamente, los territorios de Ceuta y Melilla pertenecen a España desde el siglo XV. En 1860, Marruecos y España firmaron el Tratado de Wad-Ras, con el que se puso fin a la Guerra de África. Este documento supuso la ampliación de las fronteras de estas dos ciudades en beneficio de España tras las “sucesivas derrotas sufridas por Marruecos” durante la contienda.
Tras la entrada de miles de personas marroquíes a Ceuta durante las últimas semanas del mes de julio, la soberanía española sobre estas dos ciudades autónomas ha sido cuestionada. Utilizando hashtags como #FreeCeuta y #FreeMelilla, diversos contenidos amplificados por cuentas israelíes o de apoyo a Israel refuerzan la narrativa de que son “colonias españolas”.