Al menos 16 personas han muerto este domingo tras una oleada de ataques masivos entre Rusia y Ucrania. Los dos países han lanzado cientos de drones contra objetivos civiles y militares a ambos lados del frente, en el que ha sido uno de los mayores intercambios de proyectiles de largo alcance desde el inicio del conflicto. Al menos ocho de los fallecidos se han producido en territorio ruso, mientras que otros cinco han sido confirmados por las autoridades ucranianas. Las otras tres personas han muerto en los territorios ucranianos ocupados por Rusia, según AFP.
Al menos 16 personas han muerto este domingo tras una oleada de ataques masivos entre Rusia y Ucrania. Los dos países han lanzado cientos de drones contra objetivos civiles y militares a ambos lados del frente, en el que ha sido uno de los mayores intercambios de proyectiles de largo alcance desde el inicio del conflicto. Al menos ocho de los fallecidos se han producido en territorio ruso, mientras que otros cinco han sido confirmados por las autoridades ucranianas. Las otras tres personas han muerto en los territorios ucranianos ocupados por Rusia, según AFP.
El Ministerio de Defensa ruso ha interceptado 822 drones en todo el país durante la noche, mientras que el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, ha informado del lanzamiento de 600 aparatos no tripulados contra la capital rusa, de los cuales más de 200 han sido destruidos, en el que ha sido calificado como uno "uno de los ataques con drones más masivos de la memoria reciente". Los impactos han provocado la muerte de tres personas en Moscú y en Belgorod, cerca de la frontera con Ucrania, y de otras cinco en una zona residencial en Rostov.
Centros logísticosGran parte de los ataques de Kiev han sido dirigidos contra supuestas infraestructuras civiles en territorio ruso. Entre ellas los centros logísticos de Wildberries, el gigante ruso del comercio electrónico, los cuales se han convertido en uno de los principales objetivos del Ejército ucraniano desde mediados de julio. Según Kiev, estos centros están siendo utilizados para adquirir equipamiento militar y son una parte fundamental en la cadena de suministro de armamento del Ejército ruso. Las autoridades ucranianas apuntan a que al menos siete de los diez mayores almacenes de la compañía estarían ya sin servicio tras los ataques.
Por su parte, los ataques de Rusia han provocado importantes daños en la fábrica siderúrgica de la multinacional ArcelorMittal en Krivi Rig, donde al menos dos personas han muerto y otras 14 han resultado heridas. La planta, uno de los mayores productores de acero de Ucrania, ha detenido parcialmente sus operaciones debido a los daños en sus instalaciones. Otras dos personas han muerto en la región de Zaporiyia, en el sureste del país, y una más en Sumi, cerca de la frontera con Rusia.
Los proyectiles rusos también han dañado dos fábricas de armamento en Kiev especializadas en componentes para misiles y en piezas para drones de asalto, según ha informado el Ministerio de Defensa de Rusia. Los bombardeos han afectado a su vez el popular mercado de libros al aire libre en Pochaina, en la capital ucraniana, sin reportes de víctimas mortales.
Ataques de largo alcanceEl presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha recordado que 13 regiones del país han sido atacadas por Rusia esta semana con más de 1.550 drones, 1.560 bombas aéreas guiadas y 62 misiles. Algo que le ha empujado a reclamar un mayor apoyo de sus socios, especialmente en el suministro de misiles interceptores. “Cuando misiles balísticos norcoreanos destruyen infraestructura y segan vidas aquí en Europa, no podemos permitir simplemente que los interceptores europeos permanezcan almacenados. Las vidas deben ser protegidas. Rusia debe ser detenida”, ha asegurado en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Tanto Rusia como Ucrania han incrementado los ataques con drones contra objetivos lejos del frente, incluidas refinerías de petróleo, puertos e instalaciones militares, ante un escenario cada vez más estancado en el campo de batalla. Una situación que ha provocado un aumento importante de víctimas civiles en Ucrania: solo en el pasado mes de julio murieron 437 personas, la cifra más alta desde los primeros meses de la invasión rusa en 2022.
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