La Policía Nacional ha detenido en Leganés a una mujer de 52 años como presunta responsable de un delito de hurto después de que supuestamente suministrara somníferos a una anciana a la que cuidaba para reducir su capacidad de reacción y aprovechar ese estado para sustraerle joyas y dinero en efectivo.Seguir leyendo....
La Policía Nacional ha detenido en Leganés a una mujer de 52 años como presunta responsable de un delito de hurto después de que supuestamente suministrara somníferos a una anciana a la que cuidaba para reducir su capacidad de reacción y aprovechar ese estado para sustraerle joyas y dinero en efectivo.
La investigación comenzó el pasado mes de julio, después de que los familiares de la víctima denunciaran el repentino deterioro cognitivo y el estado de somnolencia que había empezado a presentar desde que, en abril, contrataron a la ahora detenida para que acudiera al domicilio durante dos horas al día y prestara servicios domésticos y de aseo personal al matrimonio.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid, los familiares observaron que la anciana se mostraba decaída y somnolienta después de ingerir algunas de las bebidas que le ofrecía la cuidadora, hasta el punto de que en determinadas ocasiones tenía que tumbarse en el sofá y, al despertarse, comprobaba que le faltaban objetos de valor o dinero que guardaba en el monedero. Las sospechas llevaron a la familia a trasladar a la mujer a un centro hospitalario, donde los análisis médicos detectaron la presencia de benzodiacepinas en su organismo, una medicación que actúa sobre el sistema nervioso central y que, según la investigación policial, la cuidadora habría diluido en las bebidas que proporcionaba a la víctima para provocar un estado de relajación y somnolencia que facilitaba las sustracciones.
Vendió los pendientes en un 'Compro oro'Las pesquisas permitieron determinar que la trabajadora habría sustraído dos juegos de pendientes de oro, además de diferentes cantidades de dinero en efectivo que, sumadas, alcanzaban los 200 euros, mientras que las joyas fueron posteriormente vendidas en un establecimiento de compraventa de oro.
Los agentes comprobaron que la cuidadora acudió a ese establecimiento en dos ocasiones, los días 21 de abril y 18 de junio, y que obtuvo 400 euros por uno de los juegos de pendientes y otros 180 euros por el segundo, por lo que consiguió un total de 580 euros con la venta de las piezas supuestamente sustraídas.
La investigación también constató que la mujer habría tratado de acceder al domicilio fuera de su horario de trabajo y que, incluso después de que la familia decidiera prescindir de sus servicios al aumentar las sospechas sobre su conducta, continuó intentando entrar en la vivienda. La mujer, que carecía de antecedentes penales, fue detenida el pasado 9 de julio como presunta responsable de un delito de hurto y posteriormente fue puesta a disposición de la autoridad judicial.