La coincidencia entre la erupción del volcán de Fuego y los temblores en el Pacífico ha generado dudas entre la población. Expertos explican si ambos fenómenos están relacionados y por qué los temblores continúan ocurriendo.
Mientras el volcán de Fuego mantenía una intensa actividad eruptiva desde horas antes de la madrugada del 4 de agosto, en el océano Pacífico continuaban registrándose sismos. La coincidencia entre ambos fenómenos hizo que en redes sociales surgiera una pregunta recurrente: ¿la erupción está provocando los temblores o los sismos tienen alguna relación con el volcán?
La respuesta de los especialistas hasta ahora es que no existe evidencia científica de que ambos fenómenos estén relacionados. Aunque ocurren al mismo tiempo, responden a procesos geológicos diferentes.
Durante la conferencia de prensa del 4 de agosto sobre la actividad del coloso, el director del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), Edwin Rojas, fue consultado precisamente sobre esa inquietud.
"Efectivamente, la mayoría de sismos que hemos tenido últimamente corresponden al área de la zona del Pacífico, incluso han estado dentro del océano. Sin embargo, aunque la población perciba sismos, no hay una evidencia para asociarlos al comportamiento del volcán", afirmó.
Rojas explicó que el comportamiento del volcán de Fuego se monitorea mediante una metodología denominada RSAM, que registra el movimiento interno del magma y los gases a través de sensores sísmicos instalados en el edificio volcánico.
"Lo que nosotros vemos es ese movimiento dentro del volcán con sensores sísmicos, pero no quiere decir que existan movimientos sísmicos asociados a fallamientos con el volcán", añadió.
Entonces, ¿por qué sigue temblando?Si los sismos no están relacionados con la actividad del volcán de Fuego, ¿por qué continúan ocurriendo? Para Víctor Tzorin, investigador del Servicio Sismológico de Guatemala de la Universidad Mariano Gálvez, la explicación está en el comportamiento natural de la zona de subducción del Pacífico.
"No se trata propiamente de un enjambre sísmico, sino de una secuencia de tipo sismo principal-réplicas, dado que existe un evento claramente dominante, de magnitud 7.3, ocurrido el 17 de julio, seguido por numerosos sismos de menor magnitud en la misma región", explicó.
Según el especialista, este comportamiento es el esperado después de un sismo de gran magnitud y es compatible con la actividad normal de la Fosa Mesoamericana, donde la placa de Cocos se introduce por debajo de la placa del Caribe.
Aunque la actividad ha disminuido desde el sismo principal, las réplicas continúan ocurriendo.
Solo durante la madrugada del 4 de agosto, el Insivumeh reportó al menos cuatro sismos en el océano Pacífico, los cuales mantuvieron magnitudes entre 4.2 y el máximo de 5.07.
Horas más tarde, llegadas las 15.27 horas del 4 de agosto, el Insivumeh había contabilizado 37 sismos registrados durante las últimas 24 horas, aunque ninguno fue reportado como sensible para la población.
Aun así, Tzorin señaló que la frecuencia de los eventos ha disminuido conforme han transcurrido los días, aunque esa reducción no ha sido uniforme y todavía pueden presentarse réplicas de magnitud importante, como las de 6.1 registradas el 17 y el 28 de julio.
¿Qué diferencia hay entre estos sismos y los del volcán?SISMOS REGISTRADOS EN LAS ÚLTIMAS 24 HORAS EN EL TERRITORIO DE GUATEMALA.
— INSIVUMEH (@insivumehgt) August 4, 2026
04 de agosto de 2026#SomosINSIVUMEH #PasiónPorLaCiencia #AlPuebloDignoSeLeResponde #CIV #SismoGT #TemblorGT pic.twitter.com/92EuiyaHWu
El investigador enfatizó que ambos fenómenos se originan de manera distinta.
"No se ha identificado una relación entre la secuencia sísmica de Chiapas y la actividad del Volcán de Fuego. Se trata de procesos localizados en ambientes distintos, ya que la secuencia ocurre mar adentro y está asociada con la zona de subducción, mientras que los sismos volcánicos se originan localmente por el movimiento de magma y gases o por fracturas dentro y alrededor del edificio volcánico", describió.
Por ello, agregó que la coincidencia temporal entre ambos fenómenos no implica necesariamente que exista una relación entre ellos.
La mayor parte de la actividad sísmica relacionada con Guatemala ocurre precisamente en la zona del Pacífico.
Según Tzorin, entre el 70 % y el 80 % de los sismos relacionados con Guatemala se originan en esa región de subducción, por lo que una secuencia como la registrada desde julio forma parte del comportamiento tectónico esperado.
El especialista indicó que, de los 713 sismos de magnitud 3.5 o superior registrados entre el 14 de julio y el 4 de agosto, aproximadamente el 92 % de la energía liberada corresponde únicamente al sismo principal de magnitud 7.3.
Todas las réplicas juntas representan alrededor del 8 % restante, lo que refleja que el evento del 17 de julio concentró prácticamente toda la liberación de energía de la secuencia.
En términos prácticos, aunque la erupción del Volcán de Fuego y los sismos en el Pacífico han coincidido en el tiempo, los especialistas insisten en que se trata de fenómenos independientes.