La mujer y sus hijos, que han resultado fallecidos, trataban de escapar del edificio cuando se desvanecieron
30/07/2026 a las 20:23h.
La mujer de 49 años que se encuentra en estado crítico tras el incendio originado en una vivienda de Benalmádena está ingresada en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla, y presenta el 70% del cuerpo quemado, según han informado a SUR fuentes cercanas. La mujer se ha desvanecido en el interior del edificio cuando intentaba huir junto a sus hijos, que han sido localizados sin vida en el pasillo de la cuarta planta este jueves por la mañana.
Desde el centro sanitario han confirmado que la afectada está siendo atendida y se encuentra pendiente de evolución. Aunque ha sido localizada muy grave, los sanitarios han logrado estabilizarla y evacuarla a la capital andaluza, concretamente al Virgen del Rocío, que cuenta con una Unidad de Grandes Quemados.
Según las fuentes consultadas por este periódico, todo apunta a que la puerta de la vivienda donde se originó el fuego, en la tercera planta, permaneció abierta durante el incendio, lo que habría acelerado el conocido 'efecto chimenea', es decir, que las llamas asciendan rápidamente hasta la planta superior envolviendo las vías de evacuación en cuestión de segundos y dejando atrapada a la familia afectada.
A pesar de los esfuerzos de los efectivos para reanimar a los hermanos, un niño de 15 años y una niña de 10 (ambos con necesidades especiales), han fallecido. De acuerdo con las fuentes consultadas y a falta de la práctica de la autopsia, el primer examen forense apunta a que los menores habrían fallecido por inhalación de humo.
Por su parte, la Policía Científica ha llevado a cabo la correspondiente inspección ocular en la vivienda donde se ha desencadenado el fuego para determinar el origen. Entre las posibilidades, explican algunos de los operarios que han intervenido, no se descarta una chispa provocada por algún dispositivo eléctrico, como una batería portátil o un cargador. Además, destacan la cantidad de ropa que había en el domicilio, que ha actuado como material combustible.
Virulencia del fuego
Asimismo, la virulencia del fuego ha provocado que la estructura de la edificación alcanzara en las plantas tercera y cuarta temperaturas de entre 1.000 y 1.200 grados centígrados. Según las fuentes, el impacto térmico ha hecho incluso que armaduras de hierro de la edificación y otros materiales hayan saltado, lo que ha obligado a los bomberos a derribar varios muros y tabiques para evitar colapsos y asegurar la zona.
El incendio, que ha asolado al municipio, ha dejado también a dos bomberos heridos. Otros profesionales que trataban de sofocar las llamas y varios agentes de la policía local también han tenido que ser atendidos por los servicios sanitarios por inhalación de humo.