Meteocat confirma un mes marcado por tres episodios de calor, récords de noches tórridas y una ausencia casi generalizada de lluvia
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El mes de julio que acaba de terminar ha sido el más cálido y uno de los más secos desde 1950 en Catalunya, con un récord de noches tórridas y temperaturas de más de 40 grados, según el balance mensual del Servicio Meteorológico de Catalunya (Meteocat).
El informe confirma que este julio ha superado en temperatura a los de 2022 y 2015 y que también figura entre los más secos desde que hay registros homogéneos, en 1950. La persistencia de tres episodios de calor durante el mes, con muy pocos días de tregua entre uno y otro, y la ausencia casi generalizada de precipitaciones han dejado numerosos registros extraordinarios en la Red de Estaciones Meteorológicas Automáticas (XEMA).
Este escenario, unido a un junio también muy cálido y seco, ha llevado a la estación Barcelona-Can Bruixa a igualar ya el récord anual de 36 noches tórridas alcanzado el verano pasado y sitúa a 2026 muy cerca del récord anual de días con temperaturas iguales o superiores a 40 grados.
El Meteocat señala que julio de 2026 ha sido muy cálido en toda Catalunya, especialmente en las zonas de mayor altitud. En 171 de las 184 estaciones de la XEMA con termómetro, la anomalía térmica ha sido igual o superior a +3 grados respecto al periodo de referencia 1991-2020, el umbral a partir del cual un mes se considera muy cálido.
Entre las series centenarias, el Observatorio Fabra de Barcelona ha registrado el julio más cálido de sus 112 años de datos, con una anomalía térmica superior a 4 grados. El Observatorio del Ebro también ha alcanzado la temperatura media de julio más alta de toda su serie histórica, iniciada en 1905.
Más allá de los valores máximos, el episodio se ha caracterizado por la persistencia del calor, tanto de día como de noche. Barcelona-Can Bruixa ha contabilizado 26 noches tórridas, por encima de las 21 de julio de 2006, hasta ahora el mes con más noches de este tipo, mientras que Barcelona-El Raval acumula ya 33 noches tórridas en lo que va de verano, 24 de ellas en julio.
La escasez de lluvia también ha sido excepcional: cerca de la mitad de las estaciones han recogido menos de 1 milímetro en todo el mes y casi la mitad de las que cuentan con más de 20 años de datos han registrado el julio más seco de su serie histórica. El déficit ha sido especialmente acusado en el Pirineo y el Prepirineo, donde el verano suele concentrar las tormentas de tarde.