La empresa responsable de la actividad de parasailing en la que el pasado lunes murió una turista británica de 66 años en Benidorm asegura estar “consternada” por lo ocurrido y ha declinado realizar declaraciones sobre las circunstancias del accidente mientras permanece abierta la investigación de la Guardia Civil.
La empresa responsable de la actividad de parasailing en la que el pasado lunes murió una turista británica de 66 años en Benidorm asegura estar “consternada” por lo ocurrido y ha declinado realizar declaraciones sobre las circunstancias del accidente mientras permanece abierta la investigación de la Guardia Civil.
“Estamos consternados. No vamos a hacer declaraciones, estamos en el proceso de intentar asumir lo que ha pasado e intentar resolver la situación del hombre”, ha señalado este jueves a INFORMACIÓN un responsable de la empresa, que ha confirmado que el herido se encuentra estable y “a punto de que le den el alta”.
El hombre, de 47 años, fue trasladado tras el accidente al Hospital Universitario de Sant Joan d'Alacant con diversos politraumatismos, según informó el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).
Mientras tanto, la embarcación utilizada para realizar el vuelo permanece precintada en el Puerto de Benidorm y a disposición de la investigación de la Guardia Civil Marítima, que trata de determinar las circunstancias exactas del siniestro.
Una investigación abiertaEl accidente se produjo el lunes por la tarde, cuando la pareja se encontraba realizando parasailing frente a la playa de Levante. El paracaídas perdió el control y acabó siendo arrastrado hacia la zona de la montaña de la Cola del Caballo, en dirección a la cala del Tío Ximo, donde los dos ocupantes terminaron impactando contra las rocas.
La mujer sufrió una parada cardiorrespiratoria y diversos politraumatismos. Los sanitarios consiguieron revertir inicialmente la parada mediante maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada, pero falleció posteriormente en el Hospital Marina Baixa.
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación y deberá esclarecer, entre otros aspectos, qué provocó que el paracaídas quedara fuera de control y el papel que pudieron tener las condiciones meteorológicas en el momento del accidente.
El suceso coincidió con un cambio brusco de las condiciones meteorológicas en Benidorm, con fuertes rachas de viento. Según los testigos consultados por este diario, el cabo que unía el paracaídas con la embarcación se habría roto y, a partir de ese momento, el viento arrastró el paracaídas hacia las rocas. La Guardia Civil deberá determinar ahora si esta fue efectivamente la secuencia del accidente y las causas de la rotura.
Una actividad habitual en la bahíaEl parasailing es una de las actividades náuticas que se ofrecen habitualmente en la bahía de Benidorm. La modalidad consiste en elevar a los usuarios mediante un paracaídas unido por un cabo a una embarcación que navega por el litoral. La actividad está condicionada por las características de la embarcación, el peso de los usuarios y, especialmente, las condiciones meteorológicas y marítimas.
En este caso, la investigación deberá determinar si las condiciones existentes en el momento del accidente eran compatibles con la realización del vuelo y por qué se produjo la rotura del elemento que mantenía unido el paracaídas a la embarcación.
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