Entrevista al Director-Gerente Fundación AMPROS
10/08/2026 Actualizado a las 16:25h.
El Diario Montañés y ACORDE han unido fuerzas en 'Conectados', un proyecto de Responsabilidad Social Corporativa que da voz al tejido solidario de Cantabria. Esta iniciativa acerca a los lectores las historias de distintas entidades sociales de la región, elegidas por los propios empleados de Acorde. En esta ocasión, hablamos con Roberto Álvarez Sánchez, director-gerente de la Fundación AMPROS.
–Lleváis más de seis décadas transformando la realidad de la discapacidad intelectual en Cantabria. Echando la vista atrás, ¿cuál ha sido vuestra mayor victoria social y cuál sigue siendo la gran batalla pendiente?
–A lo largo de estos años atesoramos muchos logros y avances sociales, pero quizá uno de los más importantes ha sido contribuir a cambiar la mirada sobre la discapacidad intelectual. Hace 60 años, las personas con discapacidad intelectual eran invisibles y tenían muy pocas oportunidades. Ahora hablamos de derechos, de inclusión, de proyectos de vida, de empleo, de vida independiente y de participación social. Hoy Ampros atiende a más de 1.200 personas y genera empleo para cerca de 600 profesionales, con una gran variedad de centros y servicios, que nos han convertido en un auténtico referente nacional en la economía social.
–Con la marca 'depersonas' habéis creado líneas de negocio altamente competitivas en hostelería o agricultura. ¿Cuesta mucho lograr que el mercado se fije primero en la excelencia del producto antes que en la etiqueta social?
–Gracias a la marca 'depersonas' vemos que la inclusión y el buen hacer son compatibles. Ofrecemos productos competitivos, un servicio excelente y proyectos innovadores que generan confianza. Actualmente, Ampros gestiona nueve líneas de negocio que hacen de la diversidad un nuevo concepto. (www.depersonas.com). La marca 'depersonas' transmite modernidad y diversidad con una alta reputación ante nuestros clientes, y genera grandes oportunidades de empleo para las personas con discapacidad. Para nosotros, como entidad de la economía social, es esencial que se visibilice el trabajo de las personas con discapacidad por el impacto social que pueden generar en otros espacios.
–El acceso al empleo ordinario es clave para la independencia. Cuando os sentáis con una empresa cántabra para fomentar la contratación, ¿cuáles son los prejuicios más difíciles de desmontar?
–Cada vez más empresas cántabras y administraciones públicas deciden colaborar con AMPROS, ya sea incorporando personas a sus equipos, desarrollando enclaves laborales o confiando en nuestros servicios. La inclusión genera entornos más comprometidos y diversos, sin renunciar a la calidad ni a la competitividad. Y muchas de las colaboraciones que comienzan con un proyecto concreto terminan consolidándose y creciendo con el tiempo. En todo caso, el prejuicio más difícil de desmontar es el propio desconocimiento de la discapacidad, por eso es tan importante promover entornos inclusivos, ya que estos acercan a la persona, cambiando la perspectiva de la sociedad.
–Detrás de cada persona a la que atendéis, hay una familia que a menudo vive con gran incertidumbre. ¿Cómo actúa vuestra red de apoyo para dar tranquilidad a esos padres que temen por el futuro de sus hijos?
–Las familias han estado en el origen de AMPROS y siguen siendo una parte esencial de nuestro proyecto. Conocemos bien esa preocupación y nuestra labor consiste precisamente en gestionar apoyos a lo largo de todo el ciclo vital de la persona, ofreciendo oportunidades de educación, atención de día, ocupación, empleo, vivienda, ocio y apoyos personalizados, siempre respetando los deseos y el proyecto de vida de cada persona, y por tanto generando la confianza necesaria que pueda mejorar la calidad de vida familiar.
–En los últimos años habéis impulsado los planes de vida centrados en la persona. ¿Por qué es tan vital romper con los modelos tradicionales y dejar que sean ellos quienes tomen el control de sus propias decisiones?
–Porque hablamos de un cambio de paradigma. Durante mucho tiempo, las personas con discapacidad intelectual eran receptoras de decisiones que otros tomaban por ellas, aunque fuera con la mejor intención. Hoy sabemos que la verdadera inclusión pasa por reconocer su derecho a decidir sobre su propia vida, igual que cualquier otra persona. Los planes de vida centrados en la persona parten de una pregunta muy sencilla, pero transformadora: ¿qué quieres para tu vida? A partir de ahí, construimos los apoyos necesarios para que esa persona pueda alcanzar sus objetivos, respetando sus preferencias, sus capacidades y su ritmo.
–Afortunadamente, la esperanza de vida de las personas con discapacidad intelectual ha aumentado de forma notable. ¿Cómo estáis adaptando los recursos de AMPROS para afrontar el nuevo reto de su envejecimiento?
–En AMPROS estamos adaptando nuestros apoyos para acompañar también esta etapa de la vida, con una atención cada vez más personalizada y coordinada. Trabajamos para promover un envejecimiento activo y saludable, prevenir situaciones de dependencia, adaptar los entornos y reforzar la colaboración con los ámbitos sanitario y social.
–¿De qué manera están revolucionando vuestros programas de vivienda la autonomía real de las personas?
–Nuestras residencias y viviendas comunitarias son mucho más que espacios de convivencia: son hogares. Tratamos de que cada persona pueda vivir en el lugar que desea, respetando sus preferencias, gustos y necesidades, fomentando a su vez la participación en entornos comunitarios.
–Vivimos en una sociedad de ritmos acelerados y trámites complejos. A nivel de calles, edificios o burocracia, ¿qué nos falta en Cantabria para garantizar una verdadera accesibilidad cognitiva que todos puedan entender?
–En los últimos años se ha avanzado mucho en accesibilidad física, pero todavía tenemos un gran reto por delante en materia de accesibilidad cognitiva. Necesitamos que la información, los espacios y los servicios sean fáciles de comprender para todas las personas.
–Formar parte del proyecto 'Conectados' implica que ha sido la propia plantilla de una firma tecnológica como ACORDE quien ha votado para respaldaros. ¿Qué os transmite esta implicación tan personal y directa de los trabajadores?
–Para nosotros tiene un significado muy especial; el hecho de que sean los propios trabajadores quienes elijan nuestro proyecto significa que conocen e identifican nuestra labor. Además, este tipo de iniciativas nos permiten acercar la realidad de las personas con discapacidad intelectual al mundo de la empresa.