Lo ha conseguido en un tiempo récord y después de vencer muchos miedos. «Siempre quise hacerlo, pero no me atrevía. Empecé a entrenar hace dos años para dar ejemplo a mis hijos y para que nunca les frene lo que piensen los demás»
19/06/2026 Actualizado 20/06/2026 - 08:17h.
Judith García hacía ballet cuando era pequeña. Su hermano, karate. Le encantaba verle entrenar. Su padre también era un apasionado de las artes marciales. A ... ella le encantaban, pero eran otros tiempos. «Había cosas de niños y de niñas. Yo era muy tímida y, por miedo al juicio de los demás, a ser diferente o a pensar distinto, dejé de hacer muchas cosas. Ahora, mirando atrás, me da mucha pena», reconoce. Con veintipocos, pensó en animarse, pero seguía dándole «muchísima vergüenza». Retomó el ballet. «Las mujeres entonces no hacían deportes de contacto. Era algo muy cerrado a los hombres. Tenía ganas, pero no encontraba ni el sitio, ni la manera de empezar, ni nadie que me animase».