El listado de manjares seleccionadísimos que sirve este bar castizo es de locos: pulpo seco con berza, bacaladilla, ensaladilla, ostras, almejas, cañaíllas, conchas finas, escupiñas...
23/07/2026 Actualizado a las 14:24h.
La primera vez que estuve en Granada, hace mil años, dormí en el Parador de San Francisco, en mitad de los jardines de la Alhambra, ... una verdadera experiencia religiosa, como cantaba el hortera de Enrique Iglesias, 'oeah'. La vieja ciudad de los reyes nazaríes es un despropósito de belleza, hermosura y voluptuosidad, a pesar de las hordas de turistas que siguen al tipo de la banderola, haciendo fotos a todo lo que se menea. Allí te sientes muy pequeñito y reconoces el orgullo de pertenecer a la misma cultura que levantó aquella ciudad amurallada con sus baños, jardines, mezquitas, fuentes y caños. A pesar de ese deporte tan patrio de hermanarse con peña que no echa la siesta, ni come jamón ibérico o turrón de Suchard, siempre les digo lo mismo, que tenemos más afinidad y cosas comunes con un albaceteño, obviamente, un portugués o un leridano que toda esa golfada política de hermanamientos impostados con localidades y culturas que nos son tan ajenas y nos las trae al pairo, vale ya de populismo, golferío y cuentos chinos baratos.