Llegó el día del eclipse. El fenómeno ha conseguido no solo atraer a los aficionados a la astronomía sino a todas aquellas personas que quieran disfrutar de una jornada histórica. No pasa algo así en A Coruña desde 1912 y habrá que esperar más de 100 años para que vuelva a ocurrir. Esa excepcionalidad se nota en el ambiente. Las calles están llenas de gente y los aparcamientos del centro de la ciudad ya lucen el cartel de "completo".
Llegó el día del eclipse. El fenómeno ha conseguido no solo atraer a los aficionados a la astronomía sino a todas aquellas personas que quieran disfrutar de una jornada histórica. No pasa algo así en A Coruña desde 1912 y habrá que esperar más de 100 años para que vuelva a ocurrir. Esa excepcionalidad se nota en el ambiente. Las calles están llenas de gente y los aparcamientos del centro de la ciudad ya lucen el cartel de "completo".
La jornada amaneció nublada, como ya señalaban las previsiones meteorológicas, pero sobre las 12 fueron desapareciendo las nubes y ya luce el sol. Los comercios --algunos han adaptado sus horarios para no perderse el eclipse-- están trabajando a pleno rendimiento con clientes de todas partes del mundo. Muchos de ellos, cruceristas. Han hecho escala en la ciudad 10.959 pasajeros y 5.640 tripulantes. La mayor parte, no obstante, verá cómo el Sol se oculta desde el mar, ya que cinco buques tienen previsto zarpar a las seis de la tarde.

Turistas en la Torre de Hércules / Carlos Pardellas
Muchos de estos viajeros han aprovechado su parada en la ciudad para dar un paseo por la Marina, darse un baño en las playas de Riazor y Orzán o conocer la Torre de Hércules mientras esté abierta, ya que el acceso se cerrará por la tarde porque el eclipse no se podrá ver desde aquí. También estará cerrado el parque de Bens.
Según informan desde la Sala de Pantallas de la Policía Local, hay bastante tráfico en sentido entrada, lo que está provocando retenciones en Alfonso Molina. Muchos de estos vehículos se concentran en la zona de la plaza de Ourense. También hay 'operación salida' por avenida do Porto, pero los agentes aseguran que "entran más coches de los que salen".

Caravana de coches en sentido entrada / Casteleiro
Por eso también se están viendo muchos carteles de aparcamientos llenos, como el de los Cantones y Riazor. Algunos más pequeños han colocado pizarras en su exterior para informar de que solo admiten el paso de abonados.
Además, algunas farmacias y ópticas están atendiendo a última hora a quienes todavía buscan gafas homologadas, aunque en muchos establecimientos ya se han agotado las existencias.