Los tiempos cambian pero, por años que tenga, la vieja fórmula ganadora en los grandes equipos como el Barça garante de títulos jamás se quedará obsoleta: buen manejo del rotulador para la pizarra pero también manejo de egos. Ganar jugadas en la pista, pero también ganarse a los jugadores en el vestuario. Y el nuevo inquilino en ese banquillo azulgrana que ha visto un desfile de entrenadores desde 2023, Aleksander Sekulic, es un tipo hábil engatusando a jugadores con Luka Doncic como paradigmático e irrefutable ejemplo.
Los tiempos cambian pero, por años que tenga, la vieja fórmula ganadora en los grandes equipos como el Barça garante de títulos jamás se quedará obsoleta: buen manejo del rotulador para la pizarra pero también manejo de egos. Ganar jugadas en la pista, pero también ganarse a los jugadores en el vestuario. Y el nuevo inquilino en ese banquillo azulgrana que ha visto un desfile de entrenadores desde 2023, Aleksander Sekulic, es un tipo hábil engatusando a jugadores con Luka Doncic como paradigmático e irrefutable ejemplo.
La duradera relación de trabajo y respeto entre el ex del Real Madrid y Sekulic es Eslovenia es un sólido argumento para creer que el Barça puede tocar al fin metal después de tres largos años sin títulos. El nuevo entrenador azulgrana es seleccionador esloveno desde 2020, siendo ya el técnico que más años ha dirigido al combinado balcánico en plena era Doncic, lo que ya dice mucho del apoyo que tiene de la estrella de los Lakers.
Sin la bendición de un jugador del calibre del ’77’, no hay entrenador que se sostenga en el cargo y especialmente en una selección por lo menos un escalón por debajo de las grandes potencias como Eslovenia, donde la diferencia de calidad entre Doncic y el resto es tan considerable. Sobre todo, desde que un All-Star como Goran Dragic se retiró. Así que, teniendo en cuenta el estatus del canterano del Real Madrid y todo este contexto, sobre decir que Luka Doncic corta más el bacalao si cabe en la selección eslovena que en Dallas o ahora Lakers.
La relación entre el base de 27 años y Sekulic data de casi 10 años atrás, cuando el técnico de Ljubljana se convirtió en 2017 en entrenador asistente de Igor Kokoskov. Aquel año Eslovenia ganó el EuroBasket en el primer y hasta la fecha único título que Doncic ha levantado con su país.
Durante la etapa de Sekulic como entrenador, la selección balcánica no ha conseguido ninguna medalla pero resultados notables, rozando el podio en los Juegos Olímpicos de Tokio de 2020 y alcanzando el sexto puesto en el EuroBasket de 2022. Pero, resultados aparte -si bien importantes-, el nuevo técnico azulgrana se ha ganado la confianza y respeto de Doncic con su inquebrantable fe en él, reflejada en la pista pero también fuera con una encarnizada defensa de su estrella.
El ’77' no ha sido a veces un buen líderDefendiendo a Doncic incluso en los peores momentosAparte de destacar la calidad y liderazgo del ’77’, Aleksander Sekulic siempre ha estado del lado de Doncic en público ante la dureza de las defensas con la que tiene que lidiar la estrella.
“Este chico juega contra cinco jugadores en cada partido que hacen todo tipo de cosas contra él. Entiendo que es frustrante para él y necesita que se le proteja”, dijo el seleccionador esloveno en una ocasión.
Sekulic ha defendido al base incluso en situaciones en las que Doncic parecía indefendible en público dados sus errores. Fue por ejemplo el caso en el EuroBasket de 2022, en el que, si bien el sexto puesto fue un buen resultado para Eslovenia, la selección balcánica quedó eliminada por sorpresa por Polonia en cuartos de final en una decepción en la que mucho tuvo que ver la estrella: Doncic dejó a sus compañeros abandonados a suerte al ser eliminado por cinco faltas con tres minutos por jugar cuando Eslovenia estaba sólo 4 abajo (80-76). El ex del Real Madrid se fue con 14 puntos y sólo un 33% en tiros de campo para que su selección acabara cayendo 90-87.
Sekulic se ha ganado la confianza y respeto de DoncicGetty Images“Se espera mucho de él”, dijo Sekulic. “Él, también, tiene derecho a tener un mal partido. Además, se le atizó constantemente en este torneó y los árbitros no le protegieron. Estaba física y emocionalmente exhausto”, defendió el nuevo entrenador del FC Barcelona.
La defensa a Doncic por parte de Sekulic a capa y espada alcanzó su culmen en 2023, cuando el ex del Real Madrid fue expulsado en el partido de cuartos de final del Mundial en el que la Canadá de Jordi Fernández despidió a Eslovenia (100-89). Y es que más que ser expulsado, el ’77’ se autoexpulsó en aquel encuentro, enviado a la ducha tras una segunda técnica por protestar a los árbitros.
La intensidad física con la que el villano de la NBA Dillon Brooks defendió a Doncic desesperó al esloveno, que empezó a entrar en esa espiral de aspavientos y quejas en la que a veces cae para dejar de nuevo a su selección abandonada a su suerte en el ecuador del último cuarto, aunque Eslovenia ya estaba 92-77 abajo. Aquel día, el ’77’ estuvo de ser un líder ejemplar con actitudes como aplaudir irónicamente a los árbitros o hacer el gesto de “¿cuánto os han pagado?” hacia el palco.
Pese a las quejas en rueda de prensa, el propio Doncic hizo autocrítica en rueda de prensa reconociendo que tenía que controlarse más. Aún así, Aleksandre Sekulic le protegió a más no poder mostrando empatía hacia la estrella y reclamando justicia.
“Es difícil jugar un partido si te dan constantemente todo el partido. Es difícil controlar las emociones. Trabajamos mucho en esto, pero es muy difícil. Él tiene el balón mucho en sus manos y es frustrante, te cansas de esto. No sé si podríais estar en esta situación para entender esto, pero es muy difícil y por eso las emociones salen”, justificó Sekulic.
“Eso es lo que hace a Luka tan especial, porque él es un gran jugador. Es difícil defenderle de manera legal”, añadió el estratega de Ljubljana.
El ese “trabajamos mucho en eso” referente a la importancia de controlar las emociones subraya también esa faceta de hábil comunicador de Aleksander Sekulic y la importancia que le da a aspectos al margen del basket en sí pero vitales para el rendimiento como el factor emocional.
El ’77’ aceptó asumir otro rolSekulic o cómo ‘camelarse’ a Doncic para lo más difícilSin labia no hay pizarra que valga por perfectos que sean los trazos y en el rol de Luka Doncic sin balón con Eslovenia confluyen la calidad tanto de estratega como de comunicador de Aleksander Sekulic.
Ese rol al margen del balón que Doncic ha asumido con más o menos frecuencia dependiendo del partido era tan necesario como complejo de entender a una estrella. Un jugador de tan alto uso de balón como el ’77’ precisa a veces de tener menos la bola para descargarse de presión y para diversificar el ataque del equipo, pero sucede también que un líder quiere tener más el balón cuanto más posible y no siempre es algo fácil de asumir.
Sin embargo, se trata de un rol que Luka Doncic ha aceptado con naturalidad con Eslovenia sea no subiendo el balón y entrando en acción más tarde en la posesión, ejerciendo de bloqueador o en otras situaciones.
“Creo que es explorar”, decía la estrella al periodista Grant Afseth al respecto. “Jugar más sin balón me da más descanso. Es algo nuevo, pero obviamente me va a venir bien”, dijo también el ’77’, quien este verano ha decidido no jugar las ventanas de clasificación para el Mundial de 2027 con Eslovenia para pasar más tiempo con sus hijas.
A Aleksander Sekulic le tomará tiempo ensamblar este nuevo Barça con tantas caras nuevas pero en equipos grandes como el azulgrana no hay temporadas de transición y tendrá que
tirar sobre todo de esa capacidad para comunicar para definir roles y que los jugadores compren su idea como lo ha hecho Luka Doncic. Paradójicamente, un ex del Real Madrid es una poderosa razón para creer en la vuelta del Barça a la cima de la mano de Sekulic.