«Ha cambiado mi cuerpo, pero yo soy mejor persona que antes», asegura el joven, que ha creado una asociación con el fin de donar dinero a la investigación
02/08/2026 a las 00:36h.
Adrián Fernández Vázquez tiene 25 años, vive en la Estación de Cártama junto a sus padres, es trabajador, ahorrador, ama el deporte y el motor ... por encima de todas las cosas y, cuando encarta, sale a dar una vuelta por Málaga, a pasear en coche o a pescar con sus amigos. Es, en definitiva, un joven normal y corriente al que, por descarte, le han diagnosticado Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad que no le ha quitado las ganas de vivir ni de sonreír, según relata a SUR. «He descubierto que soy más fuerte de lo que yo creía, porque cuando te llega una situación así o le echas ganas o te quedas en la casa y yo, desde el primer momento, tuve claro que no me iba a quedar encerrado preguntándome por qué a mi», asegura.