La esquiadora madrileña, que ya se colgó la medalla de plata en Descenso, se impone en la modalidad de Supergigante y suma su segunda presea en la cita italiana
09/03/2026 a las 10:32h.
Audrey Pascual le ha dado este lunes a España su primera medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Invierno que se están disputando en Milán- Cortina d'Ampezzo. Tras colgarse la plata en la prueba de Descenso en la jornada inaugural, la esquiadora nacida en Madrid pero afincada en Granada se impuso en la modalidad de Supergigante. Superó, con un tiempo de 1:17.82, a la japonesa Momoka Muraoka, que se quedó a +6.32 de la española, mientras que el bronce fue a parar a manos de la china Sitong Liu.
Tras verse batida el sábado por Anna-Lena Forster, Audrey Pascual se puso este lunes los esquís dispuesta a librar una nueva batalla a cara de perro con la alemana, quien se había revelado como su principal adversaria a lo largo de toda la temporada. Las diez medallas paralímpicas que acumulaba la germana la convertían en la gran rival a batir por todas. Audrey Pascual, que salió la segunda, sabía que tenía que hacer una carrera perfecta y aguardar luego las evoluciones de la teutona.
Pascual cumplió con creces con la parte que le tocaba. Firmó un tiempo de 1:17.82, una marca prometedora. La pelota pasaba al tejado de Anna-Lena Forster, que partía en quinto lugar. Pero la alemana falló. Se salió de la pista a mitad del recorrido y fue descalificada. Ahí, Audrey Pascual comenzó a sentir que el oro estaba muy cerca.
Después de que el resto de las participantes completasen su labor sin lograr superar el crono de la española, Audrey Pascual pudo al fin alzar los brazos sin temor alguno, consciente de que había completado una gesta histórica. No en vano, hacía doce años que España no sumaba un oro en los Juegos Paralímpicos de Invierno. Entonces fue Jon Santacana quien se proclamó campeón en la prueba de descenso para discapacitados visuales de clase B-2 junto a su guía Miguel Galindo, elevando de esa forma a tres el número de medallas de ese metal que atesora en su palmarés quien es el atleta español con más preseas en Juegos Paralímpicos de Invierno, un total de nueve puesto que también consiguió otras cuatro de plata y dos de bronce.
La esquiadora nació sin piernas a causa de una agenesia bilateral y le colocaron sus primeras prótesis cuando tenía un año y medio
Dos medallas en apenas tres días constituyen ya el bagaje en estos Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina de Audrey Pascual, quien va camino de superar todas las previsiones que la situaban como la principal baza de la delegación española. A sus 21 años, la esquiadora, que nació sin piernas a causa de una agenesia bilateral, compitió este lunes en la modalidad de Supergigante en silla femenino, una prueba en la que había logrado seis victorias y otros dos podios en la Copa del Mundo que la convertían en una de las principales candidatas para hacerse con el oro en la pista de Tofane. Tras verse apartada el sábado del título en descenso por Anna-Lena Forster, Pascual salió a por todas y acabó cumpliendo su sueño de proclamarse campeona.
La madrileña, estudiante de Comunicación Audiovisual por la Universidad de Granada (UGR), ejecutó una bajada sin deslices de ningún tipo y plena de técnica que le sirvió para detener el crono en 1:17.82. Un tiempo más que esperanzador, a la espera de lo que hiciera Anna-Lena Forster. Pero a la alemana, que llevaba dos centésimas de retraso respecto al crono que había establecido Audrey Pascual en uno de los parciales, le pudo la presión, se pasó de velocidad en uno de los saltos y se salió de la pista, lo que conllevó su descalificación.
La suya es la decimosexta medalla de oro del deporte paralímpico español y la primera a nivel femenino desde la última de las cuatro que se colgó Magda Amo en 1998 en Nagano
En ese momento, Pascual era plenamente consciente de que el oro estaba a tiro. Una meta que se materializó después de ver cómo la japonesa Momoka Muraoka, a algo más de seis centésimas, era la que más se aproximaba a un crono que pone a la madrileña en el olimpo del deporte paralímpico español.
Tres opciones más en la recámara
Adicta a la velocidad desde su infancia, Audrey Pascual probó la natación, la hípica y el ciclismo hasta que, a los 11 años, comenzó a practicar el esquí. La nieve le daba la sensación de libertad y de velocidad que tanto ansiaba y acabó enamorándose de este deporte. Logró su primer oro en el campeonato de España, en la modalidad de Eslalon, en 2017, con solo 12 años, y con 15, la edad mínima exigida, ya estaba compitiendo a nivel internacional. Fue el inicio de una carrera fulgurante que ya le ha llevado a ganar este año 17 medallas en la Copa del Mundo, diez de ellas de oro, además del Globo de Cristal en la modalidad de Gigante.
En Milán-Cortina, donde fue la abanderada de España en la Ceremonia de Inauguración, tenía inscrito su nombre en cinco pruebas. En dos de ellas (Descenso, plata) y Supergigante (oro), ya se ha subido al podio y aspira a prolongar la racha en Combinada (10 de marzo), Gigante (12 de marzo) y Eslalon (14 de marzo). Porque Audrey Pascual, que nació sin las dos piernas por encima de la rodilla y recibió sus primeras prótesis cuando apenas tenía un año y medio, no se pone límites de ningún tipo. Una actitud ante los desafíos que le ha puesto la vida que le ha valido para darle al deporte paralímpico español la decimosexta medalla de oro de su historia y la primera a nivel femenino desde la última de las cuatro que se colgó Magda Amo en 1998 en Nagano.