La ordenanza municipal permite pernoctar dentro del vehículo, pero prohíbe desplegar avances, ventanas o enseres en la vía pública bajo amenaza de multa
Caravanas, verano y San Sebastián. Tres palabras que se suelen asociar a quejas cada periodo estival debido a la abundancia de este tipo de vehículos prácticamente en cualquier rincón de la ciudad. Un termómetro fiable para ver hasta qué punto molestan a los donostiarras es la participación en esta web, a través de los comentarios, en las cartas de la sección Sirimiri y de las Fotodenuncias que recibimos. Basta echar un vistazo para comprobar que de nuevo el término autocaravana es el más repetido y debatido, aunque llegan nuevas modalidades de acampada, como las 'roof tents'.
La mayoría de las quejas se centran en que estos vehículos con turistas a bordo aparcan en zonas no habilitadas y ocasionan molestias a quienes pasan cerca. Puertas abiertas, mobiliario rodeando la caravana o personas comiendo junto a ellas son estampas habituales, en algunas zonas más que otras.
Aunque el tema es recurrente en la capital guipuzcoana, hay escenas que aún sorprenden, como la que muestra la fotografía enviada por el usuario Berio, en la zona del mismo nombre. Se trata de un coche sobre el que sus propietarios pretenden acampar colocando en su zona superior una tienda de campaña. Conocidas como 'roof tents', estos modelos permiten una apertura tipo libro sobre las barras portaequipajes de los vehículos. Los modelos más extendidos incorporan un colchón integrado en la base y ventanas laterales.
Ni cocinar ni ducharse
Sin duda, una forma diferente, y económica, de viajar que ha llamado la atención de los donostiarras. El autor de la imagen señala en su texto que «un año más, el barrio de Berio se convierte en un camping, ante la inactividad del ayuntamiento.... dejan que campen autocaravanas y campers a sus anchas».
La ordenanza municipal de San Sebastián establece que «no se podrá acampar, instalar tiendas de campaña o vehículos a tal efecto habilitados en terrenos públicos o privados que carezcan de autorización para ello». También especifica que «no se podrá cocinar o desplegar sillas y mesas en la vía pública». Lo que sí está permitido es dormir dentro de un vehículo.
«Estamos ya muy hartos de la suciedad, la falta de civismo, el peligro, ya que sobresalen de la calzada», explica el vecino de Berio. Otros lectores refieren problemas en otros puntos de este barrio o en Ulia, por sacar sillas a la acera o por haber «personas duchándose sin estar la zona acondicionada».
A la vista está que es difícil hacer cumplir esta norma que en la práctica prohibe abrir para acampar cualquier extensión que exceda el volumen del vehículo, desde avances o toldos hasta ventanas abatibles o ropa tendida. En San Sebastián existen actualmente 89 plazas reservadas para autocaravanas, además de las existentes dentro de los campings de Igara e Igeldo. El año que viene abrirá un tercero, el de Oriamendi.