Los exigentes requisitos para los permisos de perros de presa y guardia dificultan su adopción y desincentivan el interés de las familias a la hora de acoger a estos animales
Leire Piquer
San Sebastián
11/08/2026 Actualizado a las 15:57h.
La protectora nunca pierde la esperanza de que Lur, Freya, Kira y Bartolo puedan llegar a encontrar un hogar, aunque cuanto más veteranos más difícil puede ser. Hace una semana habían adoptado al perro más veterano de toda la protectora, un perro PPP que llevaba conviviendo con ellos más de 9 años.
Kimi también tuvo esa suerte, una pitbull de 13 años de la protectora. Explica su dueña que debe tener licencia no solo para convivir sino también para pasearlo. Solo pueden hacerlo los que tienen la licencia del perro, lo que hace que si en alguna circunstancia no puede hacerse el dueño cargo de él, no puede dejarlo con cualquiera. Además, para poder adquirir la licencia debe ser mayor de edad. Estos exigentes requisitos hacen que muchas familias no se interesen o pierdan el interés por esta raza.
La dueña de Kimi, Garazi Muguruza, relata todos los documentos que le pidieron en el ayuntamiento: el certificado de antecedentes penales, seguro de responsabilidad civil, un examen psicotécnico, el DNI en vigor y el carnet del perro.
Kimi sufre una enfermedad neurodegenerativa, lo que dificultaba aun más su adopción. Su condición de PPP y la enfermedad hizo que estuviera muchos años a la espera de una familia.
Kimi sufre falta de coordinación, lo que provoca que se tropiece con mucha facilidad. Además de estar limitado para poder subir escaleras o dar largos paseos. A pesar de ello, su nueva dueña cuenta que se ha adaptado muy bien a su nueva vida.
El caso de Kimi es un ejemplo de que a pesar de su edad sí pueden encontrar aún un hogar tanto Lur, Freya o Kibel, otro perro que tiene 7 años. Aun así, desde la protectora de animales de Gipuzkoa aseguran que «son perros muy especiales, que no se pueden ir con una adopción cualquiera. Debe ser gente que tenga un poco de mano con los animales. Hablamos de perros que han pasado en ocasiones por muchas manos, por muchas casas y por situaciones muy complicadas».