FÉLIX GARCÍA PEDROCHE. *Vecino de Majadahonda. (8 de agosto de 2026). La prevención de incendios en Majadahonda debería comenzar exigiendo el desbroce de las parcelas a sus propietarios. Antecedentes: Cada verano, cuando un gran incendio amenaza viviendas, espacios naturales o incluso vidas humanas, el debate público vuelve a centrarse en los medios de extinción: más
La noticia Incendios: «En Majadahonda abundan en verano solares abandonados con maleza seca, combustible vegetal con residuos y escombros sin control» se publicó en Majadahonda Magazin.
«La realidad demuestra que en numerosos municipios (caso de Majadahonda) abundan solares urbanos cubiertos de maleza seca durante los meses de verano, parcelas abandonadas convertidas en auténticos depósitos de combustible vegetal y terrenos donde proliferan residuos, escombros y vegetación sin control» (reportaje gráfico de Félix García Pedroche)
FÉLIX GARCÍA PEDROCHE. *Vecino de Majadahonda. (8 de agosto de 2026). La prevención de incendios en Majadahonda debería comenzar exigiendo el desbroce de las parcelas a sus propietarios. Antecedentes: Cada verano, cuando un gran incendio amenaza viviendas, espacios naturales o incluso vidas humanas, el debate público vuelve a centrarse en los medios de extinción: más bomberos, más helicópteros, más aviones y más recursos para combatir las llamas (la traca de siempre). Todo ello es imprescindible, está claro, pero existe una realidad mucho menos visible y probablemente mucho más eficaz: la prevención. Una parte importante de esa prevención comienza mucho antes de que aparezca el primer foco de incendio. Empieza con el cumplimiento de las obligaciones de conservación de los terrenos, tanto rústicos como urbanos, y con la actuación diligente de las administraciones locales para garantizar que esas obligaciones se cumplen. En la mayoría de los municipios españoles existen normas urbanísticas, ordenanzas municipales y legislación autonómica que obligan a los propietarios a mantener sus parcelas en condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y ornato público. Estas obligaciones no son una mera recomendación, forman parte del deber legal inherente al derecho de propiedad.
Félix Pedroche
LA REALIDAD DEMUESTRA QUE EN NUMEROSOS MUNICIPIOS (CASO DE MAJADAHONDA) abundan solares urbanos cubiertos de maleza seca durante los meses de verano, parcelas abandonadas convertidas en auténticos depósitos de combustible vegetal y terrenos donde proliferan residuos, escombros y vegetación sin control. Y como para muestra sirve un botón. Contaré el caso de una parcela de Majadahonda en concreto, por la que pasé andando el jueves 30 de julio de 2026, durante mi paseo matinal. Me refiero a la situada junto al Club Social Monteclaro, en la calle Claveles 2 de Majadahonda (de la que adjunto algunas fotografías tomadas allí mismo). Indignado por el estado de abandono, pregunté en el Club Social Monteclaro, que me indicaron que hace varios años que denunciaron al Ayuntamiento de Majadahonda su situación, obteniendo como respuesta la desidia total de los servicios de inspección del Ayuntamiento. Pregunté también en el chalet colindante, de la calle Claveles 4, y me indicaron lo mismo, también “lo denunciaron porque estaban acojonados y por temor a que se produjera un incendio que arrasara su vivienda”, con el mismo resultado (desidia total).
«Contaré el caso de una parcela de Majadahonda en concreto, por la que pasé andando el jueves 30 de julio de 2026, durante mi paseo matinal»
EL PROBLEMA NO ES ÚNICAMENTE EL RIESGO DE INCENDIO. Los solares abandonados suelen convertirse también en focos de insalubridad donde proliferan roedores, cucarachas, insectos y otras plagas que afectan a la calidad de vida de los vecinos y pueden generar problemas de salud pública. A ello se añade el deterioro paisajístico, la depreciación del entorno urbano y la sensación de abandono que transmiten estos espacios. La responsabilidad principal del mantenimiento corresponde, sin duda, a los propietarios, pero la Administraciones Local no pueden limitarse a esperar que cada titular actúe voluntariamente. Los ayuntamientos disponen de instrumentos legales, de sobra conocidos, para requerir la limpieza de las parcelas, fijar plazos de ejecución, imponer sanciones cuando proceda e incluso realizar la limpieza de forma subsidiaria, repercutiendo posteriormente el coste al propietario incumplidor (ejecución sustitutoria).
«Me refiero a la parcela situada junto al Club Social Monteclaro, en la calle Claveles 2 de Majadahonda (de la que adjunto algunas fotografías tomadas allí mismo). Indignado por el estado de abandono, pregunté en el Club Social Monteclaro, que me indicaron que hace varios años que denunciaron al Ayuntamiento de Majadahonda su situación, obteniendo como respuesta la desidia total de los servicios de inspección del Ayuntamiento».
LA PREVENCIÓN EFICAZ EXIGE PLANIFICACIÓN. Cada año, antes del inicio de la campaña de alto riesgo de incendios, deberían revisarse sistemáticamente las parcelas con mayor carga de vegetación, identificar los incumplimientos y actuar con suficiente antelación. No basta con intervenir cuando el problema ya es visible para todos o cuando las altas temperaturas convierten cualquier descuido en un riesgo grave. El cambio climático está incrementando la frecuencia de episodios de calor extremo y prolongando los periodos de riesgo. Esta realidad obliga a adaptar las políticas públicas de prevención. Lo que hace veinte años podía considerarse una actuación conveniente, hoy constituye una necesidad inaplazable. La colaboración ciudadana también desempeña un papel esencial. Los vecinos pueden comunicar la existencia de parcelas abandonadas o con evidente riesgo, facilitando así la actuación municipal. Pero esa colaboración solo resulta útil cuando existe una administración responsable, que actúa con rapidez y aplica de forma objetiva la normativa vigente. (Continuará).
Riesgo de Incendio con aviso al Ayuntamiento de Majadahonda: reportaje gráfico de Félix García Pedroche