PP y Foro no logran sacar adelante ningun de las propuestas sobre gestión de residuos que forzaron el pleno en la Junta General del Principado de Asturias, tampoco la reprobación del consejero de Medio Ambiente, Alejandro Calvo
El pleno de la Junta General del Principado de Asturias ha rechazado este miércoles la ofensiva planteada por la derecha asturiana, PP y Foro en materia de residuos. Los votos de la izquierda -PSOE, IU-Convocatoria por Asturias y Somos- han evitado que salieran adelante las dos proposiciones que forzaron este pleno del parlamento asturiano. La ultraderecha de Vox se sumó a los postulados de PP y Foro pero fueron insuficientes.
Uno de los punto de debate fue la reprobación del consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, por la gestión de los residuos del Principado que están en manos del consorcio Cogersa, rechazado por 23 votos en contra y 22 a favor. El otro sometido a votación era la solicitud de elaboración de un diagnóstico actualizado sobre la situación del sistema asturiano de gestión de residuos, que la izquierda también rechazó por ver las propuestas y el debate viciado.
En realidad el pleno estaba totalmente dedicado a la gestión de las basuras, que el PSOE calificó como “serpiente de verano”, primero con la petición de comparecencia del presidente del Principado, Adrián Barbón, que no se produjo entre reproches de la derecha, y la posterior comparecencia del consejero en la materia, que hizo un análisis de la situación y comprometiéndose a negociar y aprobar este año el nuevo plan de gestión de residuos.
PP y Foro pedían reprobar a Calvo por su “falta de liderazgo, diligencia, planificación, transparencia y capacidad de gestión en el ejercicio de sus responsabilidades” en la consejería y como presidente de Cogersa, así como por “haber ocultado información relevante” al parlamento sobre la gestión del combustible sólido recuperado (CSR). Los dos grupos parlamentarios han justificado aprobar este reproche político al titular de Medio Ambiente por “no ofrecer a Asturias una dirección clara, una planificación solvente ni un calendario creíble” ante la elevada dependencia del vertedero y la falta de una solución estable para el CSR.
Calvo ha indicado que el Gobierno está impulsado la “revisión” del enfoque del Pireca, cuya versión inicial y su correspondiente estudio ambiental estratégico estarán listos en septiembre, para luego dar paso a la fase de información pública para la presentación de las alegaciones antes de ser aprobado por el Consejo de Gobierno entre diciembre y enero.
Será en el marco del Pireca en el que se abordará la decisión sobre el CSR que se genere en la planta de tratamiento de fracción resto, cuyo debate “debería ser el final del proceso”. “No puede constituir ningún punto de partida del sistema”, ha apuntado antes de pedir que el debate se centre en la importancia de la reducción de residuos para que la producción de CSR vinculada a la fracción resto “sea cada vez menor”.
En relación a esta cuestión, el consejero ha dicho que se abordará cuáles son las opciones de valorización previstas por la jerarquía europea para los materiales que no admiten ninguna recuperación. “A medida que mejora la recogida separada, se minimizará la cantidad de CSR disponible”, ha insistido.
El socio de gobierno del PSOE Convocatoria por Asturies-IU sí que ha aprovechado la situación para pedir al consejero Alejandro Calvo, un cambio en la “orientación de Cogersa y en su dirección gestora”, al considerar que el consorcio debe iniciar una “nueva etapa y una ruptura conceptual” y superar un ciclo que “se ha agotado”. “Cogersa debe ser dueña de sus procesos y debe mejorar su gobernanza, su transparencia y su capacidad de ejecución”, ha dicho la diputada de IU Delia Campomanes en un pleno extraordinario.
No a la incineración
PP, Foro y Vox han defendido en el pleno la construcción de unas instalaciones para la quema de residuos (valorización), que según el presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo, es la solución adecuada ante el colmatamiento del centro de residuos y la necesidad de buscar nuevos planteamientos en la gestión. Los populares han acusado al Gobierno del Principado de haberla impulsado “por la puerta de atrás”.
“No podemos seguir convirtiendo un problema estructural en una sucesión de parches. Ha llegado el momento de tomar decisiones”, ha señalado Queipo, quien ha subrayado que esta medida no pretende sustituir al reciclaje, sino ejecutarla cuando un residuo ya no tiene una salida material viable.
En la misma línea, el diputado de Foro Asturias, Adrián Pumares, ha pedido al consejero nos posponer este debate ni tomar decisiones “a golpe de improvisación”.
El PSOE ha enmarcado esta iniciativa en la “ansiedad electoral” de la derecha tras insistir en que el debate no debe partir sobre qué hacer con el CSR, porque “solo cuando no existe otra alternativa se plantea cómo gestionar la fracción residual”.
El diputado Ricardo Morales ha insistido en que el PSOE no cuestiona la valorización dentro de la jerarquía de gestión de residuos tras apuntar que en ese proceso de planificación se deben analizar las capacidades industriales públicas de la comunidad. “La preferencia por lo público no significa anticipar cuál debe ser la solución”.
Mientras que Vox ha apoyado la proposición porque “lo que ya no se puede reciclar hay que quemarlo”, IU ha señalado que valorización “no puede ser el punto de partida” al incidir en la importancia del aumento de las tasas de reciclar y admitir, no obstante, que hay que abordar la solución para la fracción resto.
Por su parte, Tomé se ha mostrado “completamente en contra de la incineración”.
El pleno de la Junta General del Principado de Asturias ha rechazado este miércoles la ofensiva planteada por la derecha asturiana, PP y Foro en materia de residuos. Los votos de la izquierda -PSOE, IU-Convocatoria por Asturias y Somos- han evitado que salieran adelante las dos proposiciones que forzaron este pleno del parlamento asturiano. La ultraderecha de Vox se sumó a los postulados de PP y Foro pero fueron insuficientes.
Uno de los punto de debate fue la reprobación del consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, por la gestión de los residuos del Principado que están en manos del consorcio Cogersa, rechazado por 23 votos en contra y 22 a favor. El otro sometido a votación era la solicitud de elaboración de un diagnóstico actualizado sobre la situación del sistema asturiano de gestión de residuos, que la izquierda también rechazó por ver las propuestas y el debate viciado.
En realidad el pleno estaba totalmente dedicado a la gestión de las basuras, que el PSOE calificó como “serpiente de verano”, primero con la petición de comparecencia del presidente del Principado, Adrián Barbón, que no se produjo entre reproches de la derecha, y la posterior comparecencia del consejero en la materia, que hizo un análisis de la situación y comprometiéndose a negociar y aprobar este año el nuevo plan de gestión de residuos.
PP y Foro pedían reprobar a Calvo por su “falta de liderazgo, diligencia, planificación, transparencia y capacidad de gestión en el ejercicio de sus responsabilidades” en la consejería y como presidente de Cogersa, así como por “haber ocultado información relevante” al parlamento sobre la gestión del combustible sólido recuperado (CSR). Los dos grupos parlamentarios han justificado aprobar este reproche político al titular de Medio Ambiente por “no ofrecer a Asturias una dirección clara, una planificación solvente ni un calendario creíble” ante la elevada dependencia del vertedero y la falta de una solución estable para el CSR.
Calvo ha indicado que el Gobierno está impulsado la “revisión” del enfoque del Pireca, cuya versión inicial y su correspondiente estudio ambiental estratégico estarán listos en septiembre, para luego dar paso a la fase de información pública para la presentación de las alegaciones antes de ser aprobado por el Consejo de Gobierno entre diciembre y enero.
Será en el marco del Pireca en el que se abordará la decisión sobre el CSR que se genere en la planta de tratamiento de fracción resto, cuyo debate “debería ser el final del proceso”. “No puede constituir ningún punto de partida del sistema”, ha apuntado antes de pedir que el debate se centre en la importancia de la reducción de residuos para que la producción de CSR vinculada a la fracción resto “sea cada vez menor”.
En relación a esta cuestión, el consejero ha dicho que se abordará cuáles son las opciones de valorización previstas por la jerarquía europea para los materiales que no admiten ninguna recuperación. “A medida que mejora la recogida separada, se minimizará la cantidad de CSR disponible”, ha insistido.
El socio de gobierno del PSOE Convocatoria por Asturies-IU sí que ha aprovechado la situación para pedir al consejero Alejandro Calvo, un cambio en la “orientación de Cogersa y en su dirección gestora”, al considerar que el consorcio debe iniciar una “nueva etapa y una ruptura conceptual” y superar un ciclo que “se ha agotado”. “Cogersa debe ser dueña de sus procesos y debe mejorar su gobernanza, su transparencia y su capacidad de ejecución”, ha dicho la diputada de IU Delia Campomanes en un pleno extraordinario.
PP, Foro y Vox han defendido en el pleno la construcción de unas instalaciones para la quema de residuos (valorización), que según el presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo, es la solución adecuada ante el colmatamiento del centro de residuos y la necesidad de buscar nuevos planteamientos en la gestión. Los populares han acusado al Gobierno del Principado de haberla impulsado “por la puerta de atrás”.
“No podemos seguir convirtiendo un problema estructural en una sucesión de parches. Ha llegado el momento de tomar decisiones”, ha señalado Queipo, quien ha subrayado que esta medida no pretende sustituir al reciclaje, sino ejecutarla cuando un residuo ya no tiene una salida material viable.
En la misma línea, el diputado de Foro Asturias, Adrián Pumares, ha pedido al consejero nos posponer este debate ni tomar decisiones “a golpe de improvisación”.
El PSOE ha enmarcado esta iniciativa en la “ansiedad electoral” de la derecha tras insistir en que el debate no debe partir sobre qué hacer con el CSR, porque “solo cuando no existe otra alternativa se plantea cómo gestionar la fracción residual”.
El diputado Ricardo Morales ha insistido en que el PSOE no cuestiona la valorización dentro de la jerarquía de gestión de residuos tras apuntar que en ese proceso de planificación se deben analizar las capacidades industriales públicas de la comunidad. “La preferencia por lo público no significa anticipar cuál debe ser la solución”.
Mientras que Vox ha apoyado la proposición porque “lo que ya no se puede reciclar hay que quemarlo”, IU ha señalado que valorización “no puede ser el punto de partida” al incidir en la importancia del aumento de las tasas de reciclar y admitir, no obstante, que hay que abordar la solución para la fracción resto.
Por su parte, Tomé se ha mostrado “completamente en contra de la incineración”.