La Audiencia de Alicante ha impuesto tres años y medio de prisión a los dos acusados de amañar una boda de un hombre de 90 años en Benidorm para vaciarle sus cuentas, según la sentencia a la que ha tenido acceso este diario. Los condenados son padre e hijo, responsables de una inmobiliaria en la ciudad turística a la que Guillermo, un jubilado residente en el municipio coruñés de Oleiros e interesado en afincarse en la zona, había acudido para comprar una vivienda. Durante el negocio, trabó amistad con ellos y el responsable de la agencia le acabó casando con su suegra, abuela del segundo acusado, maniobra con la que los procesados lograron tener acceso a sus cuentas. El enlace se celebró por videoconferencia en pleno confinamiento. De este modo, obtuvieron el acceso efectivo a los servicios de banca electrónica con los que consumaron el desvío de fondos y que ascendieron a 100.000 euros. El fallo absuelve a una tercera acusada, esposa y madre de los otros dos condenados, al no considerar probado que tuviera participación en los hechos.