La International Fight Week quedará grabada en la historia reciente de la UFC como una de las noches más anticlimáticas que se recuerdan en este deporte. El que debía ser el esperado regreso de Conor McGregor al octágono, tras un parón de casi cinco años, se convirtió en pesadilla en cuestión de segundos por culpa de una lesión. El irlandés, por el que miles de aficionados habían desembolsado grandes cantidades de dinero para verle de nuevo en acción, se lesionó nada más lanzar el primer golpe y perdió por nocaut técnico ante un Max Holloway que se llevó el triunfo más fácil y seguramente más suculento de su carrera. Si bien este main event fue de todo menos espectacular, quien sí se robó el show en Las Vegas con méritos propios fue Paddy Pimblett en el combate coestelar, un peleador que podría estar a las puertas, ahora sí, de verse al fin con su archienemigo: Ilia Topuria.Leer la noticia completa
La International Fight Week quedará grabada en la historia reciente de la UFC como una de las noches más anticlimáticas que se recuerdan en este deporte. El que debía ser el esperado regreso de Conor McGregor al octágono, tras un parón de casi cinco años, se convirtió en pesadilla en cuestión de segundos por culpa de una lesión. El irlandés, por el que miles de aficionados habían desembolsado grandes cantidades de dinero para verle de nuevo en acción, se lesionó nada más lanzar el primer golpe y perdió por nocaut técnico ante un Max Holloway que se llevó el triunfo más fácil —y seguramente más suculento— de su carrera. Si bien este main event fue de todo menos espectacular, quien sí se robó el show en Las Vegas con méritos propios fue Paddy Pimblett en el combate coestelar, un peleador que podría estar a las puertas, ahora sí, de verse al fin con su archienemigo: Ilia Topuria.
El de Liverpool, odiado por muchos y amado por otros tantos, superó con nota una de las pruebas más difíciles de su carrera ante el francés Benoit Saint Denis, al que sometió y durmió con un D’Arce choke en el primer minuto de combate, demostrando por qué es uno de los mejores grapplers de las 155 libras. El ‘Dios de la guerra’, que venía con tres victorias consecutivas y llamando a las puertas de una oportunidad titular, quiso testar el nivel de suelo de su rival con un intento de derribo que acabó saliendo fatal para sus intereses.
MASTERCLASS DEL 'SCOUSER'Pimblett defendió bien la entrada, cazó el cuello de Benoit en una especie de guillotina y acabó transicionando a ras de lona hasta cerrar un D’Arce de manual, dejando al francés sin aire y provocando que se durmiese dentro de la jaula. El árbitro detuvo la contienda y declaró vencedor a un Paddy que llegaba como no favorito y que salió del T-Mobile Arena como el gran ganador de la noche. Con su ya icónica entrada y una actuación memorable, el inglés consiguió el triunfo más prestigioso de su carrera apenas medio año después de perder ante Justin Gaethje por el título interino de la división. Y es ahí donde empieza a dibujarse el camino.
Hace tan solo seis meses, Ilia Topuria reinaba la categoría y parecía indestructible. La UFC emparejó a Gaethje y Pimblett para disputarse un cinturón interino que más tarde debía unificarse con el del ‘Matador’, en un combate en el que, a priori, el campeón absoluto habría partido como amplio favorito. Incluso algunos se atrevieron a verlo casi como un trámite. El estadounidense le dio un repaso a Pimblett en aquel UFC 324 de enero y, seis meses después, en el esperadísimo UFC Casa Blanca, logró lo impensable: finalizar y quitarle el invicto a un Topuria que saboreó la derrota por primera vez en su carrera profesional, coronándose además como nuevo rey de las 155 libras.
Es aquí donde las piezas del puzle entre Ilia y Paddy empiezan a encajar hasta convertir ese combate en una de las opciones más lógicas para el futuro. La UFC ya tenía en mente esta pelea hace meses, pero no pudo darse por la situación personal del hispanogeorgiano, que le obligó a tomarse un tiempo de descanso. Los motivos para hacerla siguen siendo evidentes. Ambos mantienen una rivalidad feroz desde hace varios años y son enemigos públicos dentro de la división, un tira y afloja de esos que tarde o temprano suelen acabar resolviéndose dentro de la jaula.
MOMENTO IDÓNEO PARA UFC ESPAÑA
A nivel de números y expectación, es un match made in heaven. A nivel deportivo, además, ahora encaja bastante mejor que meses atrás, cuando Topuria parecía demasiado favorito como para que el cruce tuviese el mismo sentido competitivo. El de Liverpool tiene argumentos para defender su candidatura. Ha ganado a dos grandes nombres de la división como Michael Chandler y ahora Benoit Saint Denis, y además pudo aguantarle los cinco asaltos a Justin Gaethje, mientras que Ilia tuvo que abandonar antes del último asalto. Paddy acabó con el rostro bastante magullado ante Gaethje, sí, pero nada comparable a cómo el ‘Matador’ abandonó los jardines sur de la Casa Blanca.

Paddy Pimblett, vencedor en el UFC 329 / Twitter
“No hay duda. Ilia es uno de los mejores del mundo. Es uno de los luchadores más peligrosos que existen, y es mucho más peligroso que Paddy Pimblett. Sin embargo, Paddy Pimblett es extravagante. Tiene un estilo peculiar, y no extravagante en un mal sentido. Creo que 99 de cada 100 veces, Ilia lo derrota”, dijo Justin Gaethje durante esta International Fight Week.
La opción de que la UFC no le dé una oportunidad titular directa a Ilia cuando regrese es muy real. Hay contendientes esperando en la fila como Arman Tsarukyan, Mauricio Ruffy, Charles Oliveira o el propio Max Holloway. Nombres no faltan. Se espera que Topuria vuelva en el primer trimestre de 2027 y, con Paddy habiendo peleado ya dos veces este año, no sería ninguna locura que el inglés también estuviese abierto a regresar al octágono por esas fechas para coincidir con él. Con el triunfo ante BSD, el 'scouser' se colocará en el puesto número 5 del ránking.
Un Topuria-Pimblett podría encabezar perfectamente un evento numerado sin necesidad de tener un cinturón de por medio. La rivalidad ya viene cargada desde hace años, con aquel encontronazo físico en Londres y el cara a cara en Las Vegas tras el triunfo de Ilia ante Oliveira, que volvió a encender una pelea que muchos aficionados llevan tiempo pidiendo.
La pregunta, llegados a este punto, es inevitable: ¿podría ser el momento perfecto para un UFC España en 2027?