Más de 40 empresas denuncian que se están viendo afectadas al no poder depositar los restos de poda de palmera en el Ecoparque Gran Canaria Sur. Los transportistas de los municipios del sur de la isla se han visto obligados a llevarlos a la planta del norte, situada en la zona de Salto del Negro, en Las Palmas de Gran Canaria. Este cambio, según critican, ha provocado un aumento de consumo de combustible y una reducción del número de trayectos diarios que pueden realizar. Por su parte, la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria expone que el motivo principal de esta medida es evitar la acumulación de este residuo vegetal en el Ecoparque Sur para reducir el riesgo de incendios por las altas temperaturas alcanzadas durante este verano en la localidad de Juan Grande.
Más de 40 empresas denuncian que se están viendo afectadas al no poder depositar los restos de poda de palmera en el Ecoparque Gran Canaria Sur. Los transportistas de los municipios del sur de la isla se han visto obligados a llevarlos a la planta del norte, situada en la zona de Salto del Negro, en Las Palmas de Gran Canaria. Este cambio, según critican, ha provocado un aumento de consumo de combustible y una reducción del número de trayectos diarios que pueden realizar. Por su parte, la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria expone que el motivo principal de esta medida es evitar la acumulación de este residuo vegetal en el Ecoparque Sur para reducir el riesgo de incendios por las altas temperaturas alcanzadas durante este verano en la localidad de Juan Grande.
No afecta a los AyuntamientosEsta medida afecta solo a las compañías privadas y no aplica para los Ayuntamientos, que pueden continuar haciendo uso de estas instalaciones de Juan Grande. Los trabajadores y propietarios de algunas empresas critican esta decisión al considerar que se da un "trato de favor" a los Consistorios y que las compañías privadas son las únicas perjudicadas. Vicente Martel es el titular de un negocio de transporte de residuos afectado por esta medida. Asegura que existe "un colapso porque la maquinaria de las instalaciones es incapaz de asumir la cantidad de residuos que llegan desde la zona sur". Martel explica que comprende que se deban tomar acciones para evitar posibles incendios, pero critica que "las consecuencias siempre las pagan los empresarios privados".
La medida solo afecta a las empresas privadas y los Ayuntamientos pueden seguir haciendo uso de las instalaciones
Por su parte, la directora insular de Medio Ambiente, Elisa Monzón, explica que esta decisión se debe a que han priorizado el servicio público y han tratado de que el impacto sea mínimo para el sector privado, restringiendo únicamente el depósito de poda de palmeras y permitiendo el del resto de residuos. Monzón afirma que desde la Consejería han "hecho un cálculo de las toneladas de material acumulado" y han resuelto tomar esta medida con el objetivo de "reducir al máximo el riesgo de incendio porque se trata de material combustible".

Imagen de archivo del Ecoparque de Juan Grande. / YAIZA SOCORRO
Mayor gasto y menos viajesLos propietarios critican que tener que desplazarse desde el sur de la isla hasta el Ecoparque Gran Canaria Norte supone un gasto mayor de combustible que deben "poner de su bolsillo". Martel destaca que el número de viajes que pueden realizar sus trabajadores ha decrecido notablemente, pasando de una media de cuatro trayectos a tan solo dos. Por otro lado, el transportista señala que se enteró el 30 de julio de que no podrían depositar la poda de las palmeras en el reciento de Juan Grande a partir del 31 de julio. Martel reclama al Cabildo que "deberían avisar, al menos, con 15 días de antelación" para que las compañías tengan la oportunidad de organizarse.
Los empresarios critican que han tenido que reducir los trayectos diarios y han aumentado las esperas
A esta circunstancia se suma que el cierre de la circunvalación en sentido norte por las actuaciones de impermeabilización del viaducto de Guiniguada ha ocasionado numerosos atascos en las carreteras, especialmente en Las Palmas de Gran Canaria. Un trabajador de una empresa de transportes que ha preferido no revelar su nombre, afirma que la imposibilidad de depositar la poda de palmeras en el recinto del sur, ha provocado un colapso en el Ecoparque Gran Canaria Norte porque debe soportar una mayor afluencia de vehículos. Señala que "las esperas para dejar los residuos se han alargado hasta dos horas".
Una decisión frecuente en los planes operativosLa directora insular de Medio Ambiente explica que esta decisión es frecuente dentro de los planes operativos, ya que, al tener dos Ecoparques, suelen desviar los residuos cuando uno de los dos sufre una saturación. También afirma que recientemente ha habido una avería en la maquinaria del recinto del sur que ha provocado la acumulación de más restos de poda de lo habitual. Esta situación se suma a que la cantidad de este tipo de residuos vegetales ha aumentado en época estival y ha propiciado la ejecución de esta medida.
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