El futuro Mercat de Campoamor de Sabadell despierta ya el interés de una treintena de posibles comerciantes cuando apenas han comenzado las obras de derribo del antiguo edificio. Las entidades vecinales que han impulsado durante más de siete años la transformación del conocido como mercado fantasma’ aseguran que entre 20 y 30 personas se han interesado por abrir una parada en el nuevo equipamiento.Seguir leyendo....
El futuro Mercat de Campoamor de Sabadell despierta ya el interés de una treintena de posibles comerciantes cuando apenas han comenzado las obras de derribo del antiguo edificio. Las entidades vecinales que han impulsado durante más de siete años la transformación del conocido como ‘mercado fantasma’ aseguran que entre 20 y 30 personas se han interesado por abrir una parada en el nuevo equipamiento.
Ante este interés, las asociaciones reclaman al Ayuntamiento la creación de una oficina permanente de captación y asesoramiento de futuros paradistas. Proponen instalarla en el Centro Cívico Rogelio Soto para ofrecer información y acompañamiento a quienes quieran emprender un negocio en el mercado.
Las entidades consideran que este trabajo debe comenzar antes de que finalicen las obras para evitar que el nuevo edificio abra con paradas vacías. “Si queremos que el mercado abra lleno de actividad, el trabajo tiene que empezar desde hoy”, defendieron durante una rueda de prensa.
La propuesta ya fue planteada al Ayuntamiento hace meses, pero los representantes vecinales aseguran que todavía no han recibido respuesta. La mayoría de los posibles paradistas están relacionados con el sector de la alimentación, aunque también han aparecido iniciativas vinculadas a la artesanía, los regalos y otros servicios de proximidad. Según apunta el presidente de la Asociación del Poble del Sud quien lidera la iniciativa del mercado, Ramon Giménez, muchas son "vecinos o comerciantes del propio barrio que quieren iniciar un proyecto o ampliar su actividad".
Entre las personas interesadas se encuentra Rosalina Sánchez, de 61 años, vecina de Sabadell Sud, artesana y administrativa contable. Su intención es abrir una parada de bisutería y regalos personalizados que aporte variedad a la oferta comercial y sirva también como escaparate para los productos de otras mujeres emprendedoras.
“Me gustaría tener una tienda donde la gente del barrio pudiera encontrar bisutería, regalos personalizados y productos diferentes”, explica. Sánchez participa desde hace meses en ferias de Sabadell y considera que instalarse en el Mercat de Campoamor le permitiría consolidar su proyecto.
La artesana espera que el futuro equipamiento sea un espacio con movimiento durante toda la jornada y no únicamente un lugar al que acudir para realizar compras. “Me gustaría que fuera un mercado con vida, donde los vecinos pudieran encontrarse y conocer los proyectos de la gente del barrio”, señala.
Evitar que el nuevo mercado vuelva a quedar vacíoLa captación de comerciantes es una de las principales preocupaciones de las entidades vecinales. El antiguo Mercat de Campoamor fue diseñado para albergar 37 paradas, pero durante sus últimos años de actividad llegó a mantener únicamente dos establecimientos abiertos, una situación que le valió el sobrenombre de ‘mercado fantasma’.
Los representantes vecinales insisten en que la construcción de un nuevo edificio no garantiza por sí sola el éxito del proyecto. Por ello, reclaman una estrategia municipal que permita acompañar a los interesados, resolver dudas sobre precios y condiciones y facilitar la apertura de negocios viables.
“No basta con lamentar el cierre de una tienda histórica. Hay que generar las condiciones para que el comercio de proximidad funcione”, sostienen. También defienden la necesidad de buscar fórmulas de convivencia entre el supermercado previsto y las pequeñas paradas del mercado.
Un proyecto fruto de la movilización vecinalEl inicio de las obras marca el comienzo de la renovación del Mercat de Campoamor, un proyecto que las entidades consideran fruto directo de la movilización ciudadana. Durante más de siete años, los vecinos impulsaron recogidas de firmas, consultas populares, mociones municipales, asambleas y concentraciones para reclamar una solución para el equipamiento.
Las asociaciones recuerdan que entregaron más de 8.000 firmas del Distrito 6 al Ayuntamiento, organizaron dos consultas vecinales con más de 1.000 votos y presentaron dos mociones en el pleno municipal. También promovieron movilizaciones que llegaron a reunir a más de 150 personas.
El proyecto acordado incluye un supermercado Consum, siete paradas comerciales, un amplio pasillo interior concebido como espacio de relación y convivencia, un cajero automático, un espacio cultural para entidades vecinales y un aparcamiento subterráneo.
Las entidades están ahora a la espera de que Consum presente el proyecto de obras definitivo y de que este documento incorpore todos los compromisos negociados con el Gobierno municipal.
También han propuesto que la zona cultural del futuro equipamiento incluya un espacio dedicado a la memoria del antiguo mercado, a la evolución de los barrios del sur de Sabadell y al movimiento vecinal que ha hecho posible la transformación.
Con el derribo en marcha y una treintena de posibles comerciantes interesados, el antiguo ‘mercado fantasma’ comienza a dejar atrás años de decadencia. El reto será conseguir que el nuevo edificio abra con sus paradas ocupadas, una oferta comercial variada y actividad desde el primer día.
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