La familia Franco ha iniciado la retirada de sus pertenencias del Pazo de Meirás, ubicado en el municipio coruñes de Sada. Se trata de más de 400 piezas, entre muebles y distintos elementos decorativos, que no han sido reclamadas por el Estado y tras un proceso judicial para dirimir qué bienes eran propiedad de los herederos del dictador y cuáles de titularidad estatal.