Caminar es una de las actividades físicas más fáciles de incorporar al día a día. Sin embargo, si el objetivo es tonificar el cuerpo, reducir la tripa y convertir la caminata en un verdadero ejercicio de entrenamiento, la técnica importa más de lo que parece. Así lo explica la Universidad de Harvard, que detalla una serie de claves para mejorar la postura, el movimiento y la eficacia de cada paso.