Uno de los principales fenómenos de este Mundial 2026 está siendo la selección de Noruega. El combinado nórdico se encuentra actualmente en los cuartos de final de la Copa del Mundo y la cara visible de los vikingos no es otra que la del delantero del Manchester City, Erling Haaland.
Uno de los principales fenómenos de este Mundial 2026 está siendo la selección de Noruega. El combinado nórdico se encuentra actualmente en los cuartos de final de la Copa del Mundo y la cara visible de los vikingos no es otra que la del delantero del Manchester City, Erling Haaland.
El famoso goleador, que ya gozaba de una enorme popularidad antes del torneo, se está convirtiendo cada vez más en una auténtica superestrella mundial. Y la noticia es que no solo lo está consiguiendo por sus goles. Su particular estética, marcada por sus casi dos metros de altura, su característica coleta rubia y su peculiar personalidad, está desatando una especie de "Haalandmanía" alrededor del futbolista.
Haaland celebrandoTIMEErling se ha convertido en una auténtica máquina de generar impacto mediático, algo con lo que los dirigentes del Manchester City deben de estar frotándose las manos. Prácticamente todo lo que hace acaba haciéndose viral. Memes, canciones, vídeos creados con inteligencia artificial... El exjugador del Borussia Dortmund protagoniza miles de contenidos que circulan por las redes sociales y conectan directamente con millones de aficionados de todo el mundo.
Pero sería un error pensar que Haaland es la única tendencia que llega desde Noruega. La selección en su conjunto y su ya célebre celebración del "Viking Row" también están conquistando a los aficionados. El festejo consiste en simular el movimiento de los remos de un barco vikingo al ritmo de los tambores, una imagen que transmite unión y que ya se ha convertido en una de las estampas más reconocibles de este Mundial. Su popularidad ha sido tal que la celebración ha salido de los estadios y ya se ha reproducido en lugares tan emblemáticos como Times Square, en Nueva York, o incluso en unas escaleras mecánicas de Boston.
Pase lo que pase en los próximos partidos, Noruega ya ha dejado una huella imborrable en este Mundial. Sus aficionados, el "Viking Row" y, sobre todo, la figura de Haaland han logrado convertir a la selección nórdica en una de las grandes protagonistas del torneo, tanto dentro como fuera del campo.