La carrera por hacerse con una de las siete gigafactorías de inteligencia artificial de Europa ha empezado. La Comisión Europea ha abierto este jueves la convocatoria para construir infraestructuras informáticas a gran escala que sirvan para desarrollar esta tecnología, no quedarse atrás en la feroz carrera global que protagonizan Estados Unidos y China y reforzar la soberanía digital del club comunitario.
La carrera por hacerse con una de las siete gigafactorías de inteligencia artificial de Europa ha empezado. La Comisión Europea ha abierto este jueves la convocatoria para construir infraestructuras informáticas a gran escala que sirvan para desarrollar esta tecnología, no quedarse atrás en la feroz carrera global que protagonizan Estados Unidos y China y reforzar la soberanía digital del club comunitario.
Bruselas ha abierto la puerta a una licitación que financiará con 10.000 millones de dólares de fondos públicos la edificación de estas instalaciones, macrocentros de datos equipados con chips de última generación y que prometen un impulso económico notable para las regiones elegidas para albergarlos. El Ejecutivo comunitario espera que el proyecto movilice al menos 20.000 millones de inversión privada.
Es el caso de Catalunya, que aspira a que la localidad de Móra la Nova, en Tarragona, se convierta en una de las siete sedes de referencia para la IA de la Unión Europea. Según el plan de la Generalitat, ahí se construiría una planta llena de servidores informáticos para impulsar modelos de lenguaje "soberanos".
"Catalunya ha presentado una propuesta ganadora pensada para convertirnos en un referente en IA", ha celebrado el conseller de la Presidència, Albert Dalmau. El objetivo de ubicar este macroproyecto en Tarragona, ha asegurado, es "que las oportunidades económicas en los sectores de más valor añadido estén repartidas por todo el territorio".
Según la Comisión, la convocatoria finalizará el 12 de noviembre y las decisiones de adjudicación se darán a conocer a principios de 2027. Se prevé que las gigafábricas seleccionadas comiencen a funcionar en un plazo máximo de 18 meses a partir de la firma de los contratos necesarios para que empiecen las obras.
Candidatura público-privadaLa candidatura de España será multisede, pues también contará con un apéndice en San Fernando de Henares (Madrid). A principios de mes, el Gobierno aprobó la inversión de 719 millones de euros públicos para impulsar el proyecto. Los vehiculará a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (el grupo estatal conocido popularmente como SEPI digital), que se hará con el control de un 47,99%. La Generalitat de Catalunya controlará otro 1%. Aunque el Govern de Salvador Illa aún no ha confirmado una cifra, la aportación económica catalana podría ascender a unos 15 millones de euros.
Sin embargo, el proyecto estará mayoritariamente en manos privadas. El consorcio estará formado por Telefónica, que ha liderado la propuesta; Banco Santander y ACS, el gigante de la construcción propiedad de Florentino Pérez. Estos tres inversores controlarán de forma conjunta el 47% del capital, con una participación individual del 15,67% cada uno. La compañía vasca de IA cuántica Multiverse Computing tendrá una participación del 4%. Está previsto que este proyecto movilice una inversión de hasta 5.000 millones de euros.
Preguntado por EL PERIÓDICO, el secretario de Telecomunicacions i Transformació Digital de la Generalitat, Albert Tort, explicó a principios de julio que no se contempla la posibilidad que la candidatura catalana no sea seleccionada. "No hay plan B", aseguró. Sin embargo, el Govern confía en que el proyecto tejdo por el consorcio "podría ser igualmente viable" si no se gana el concurso de la UE.
Reducir la dependencia tecnológicaBruselas apuesta por la construcción de estas gigafactorías para disparar la potencia computacional del continente y reforzar así su autonomía estratégica. La misión de la UE es dotarse de unas infraestructuras que permitan reducir la creciente dependencia tecnológica de países como EEUU o China, que concentran el 90% de la potencia informática global.
Las gigafactorías que se levantarán en Europa combinarán procesadores avanzados de IA, paquetes de software y tecnología de computación en la nube, conectividad de alta velocidad y centros de datos eficientes desde el punto de vista energético. El Gobierno ha resaltado que en España la electricidad "tiene menor coste" que en otros países de la UE y que las energías renovables ya superan el 60% del mix eléctrico nacional.
Junto con la red europea de 19 factorías de IA, el objetivo es reforzar el liderazgo tecnológico, la resiliencia y la autonomía estratégica de Europa. La iniciativa permitirá a Europa desarrollar una IA avanzada con su propia infraestructura y siguiendo las normas europeas en materia de protección de datos, seguridad y ética.
Las gigafactorías de IA podrán establecerse en un único Estado miembro, ya sea en una única sede o en varias ubicaciones, pero también pueden incluir proyectos transfronterizos en varios Estados miembros a través de instalaciones informáticas de IA repartidas en distintos lugares. España y Portugal llegaron a anunciar que estudiarían presentar una candidatura conjunta, pero no ha sido así.
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