No todas las obras premiadas encuentran con facilidad el camino hacia el escenario. Entre el manuscrito y el estreno existe un territorio complejo donde las lecturas dramatizadas desempeñan un papel decisivo. Precisamente ese será el siguiente paso de La segona línia, del dramaturgo mallorquín Josep R. Cerdà, que será presentada mañana en la Sala Beckett de Barcelona a través de una iniciativa impulsada conjuntamente por el Teatre Principal de Palma y el prestigioso centro barcelonés para proyectar la dramaturgia de las Islas más allá del archipiélago.
No todas las obras premiadas encuentran con facilidad el camino hacia el escenario. Entre el manuscrito y el estreno existe un territorio complejo donde las lecturas dramatizadas desempeñan un papel decisivo. Precisamente ese será el siguiente paso de La segona línia, del dramaturgo mallorquín Josep R. Cerdà, que será presentada mañana en la Sala Beckett de Barcelona a través de una iniciativa impulsada conjuntamente por el Teatre Principal de Palma y el prestigioso centro barcelonés para proyectar la dramaturgia de las Islas más allá del archipiélago.
La obra, distinguida con el Premio Àngel Guimerà de Literatura Dramàtica, llegará a la Beckett bajo la dirección de Sergi Belbel, uno de los nombres imprescindibles del teatro contemporáneo catalán. Y lo hará con un reparto de auténtico lujo formado por Alba Brunet, Miquel Gelabert, David Marcé y Xisco Segura. “No puedo estar más satisfecho del casting”, afirma Cerdà, pues “son cuatro actores de primera línea que encajan totalmente con la idea que yo tenía de los personajes”.
Belbel ha definido el texto como “bonito, profundo y sincero, ya que en él se reconoce una reflexión sobre Mallorca, una tierra donde conviven la decadencia y la belleza, la memoria y la nostalgia, simbolizada en esos almendros que sobreviven al paso del tiempo. Destaca además la precisión con la que están construidos los cuatro personajes, el humor sutil, la sensibilidad del diálogo y una atmósfera que se mueve entre Beckett y Koltès”.
La acción transcurre durante una fría noche en refugio de cuatro personajes atrapados por una tormenta y por sus propias heridas. Un espacio cargado de simbolismo que sirve para hablar, en realidad, de cualquier territorio que haya visto resquebrajarse su memoria colectiva.
Para Josep R. Cerdà, esta lectura supone mucho más que una presentación pública: “Es un paso más para intentar que la obra llegue a producirse”. El autor considera que el texto necesita una escenografía realista de cierta envergadura, por lo que confía en que pueda convertirse en una coproducción entre Catalunya y Balears.
Si ese deseo termina materializándose, la lectura de la Sala Beckett habrá cumplido una de las funciones más nobles del teatro: demostrar que un buen texto solo necesita encontrar el escenario adecuado para empezar una nueva vida.
Por otra parte L'arquitecte, una obra anterior de Cerdà y que será traducida al inglés junto a La Segona línea, està nominada a los premios de l'AAAPIB (l'Associació d'Actors i Actrius de les illes Balears) en las categorías de mejor dirección (Rebeca del Fresno), mejor interpretación (Miquel Àngel Torrens) y mejor espectáculo. Los premios se darán a conocer este domingo 19 de julio.