Una hora después de despedirnos suena el teléfono. Pedro López Morales me habla rápido y cómplice. Acaba de enterarse de que en breve se publicará su libro sobre la cantante Mari Trini —amiga suya durante décadas— titulado Palabras, como una de sus canciones más reconocibles. «Me gustaría que abrieras el artículo con esto», me pidió. Una hora antes me había pedido exactamente lo mismo, pero con otra primicia: un restaurante llamado El comedor de la princesa, inspirado en la historia real de Anita Delgado, la malagueña que hace un siglo enamoró al maharajá de Kapurthala y acabó viviendo en la India. Dos noticias, dos comienzos posibles y una certeza: Pedro seguía funcionando a base de emociones.