Silvana Paladini es la encargada del local que ha vendido dos décimos del primer premio tras solo catorce meses desde que abrió el negocio
06/01/2026 a las 14:01h.
Tan solo catorce meses han sido suficientes para poder celebrar el reparto de su primer premio gordo de la Lotería. Silvana Paladini, responsable de El Azar del Argentino, ha sido la encargada de repartir dos décimos premiados del Sorteo Extraordinario del Niño, lo que se corresponde a una cuantía total de 400.000 euros -200.000 al décimo-.
Silvana, nacida en París y llegada a Astorga cuando aún era una niña –lugar de procedencia de su madre- tras un periplo vital también en Argentina, optó por embarcarse en la apertura de un locutorio con lotería en la localidad maragata, aprovechando también su empleo en una Administración de Asturias en el pasado.
De la tranquilidad a la celebración
En un día «tranquilo» en el que estaba «sola» viendo el sorteo en la administración, la noticia cayó de la forma más sorprendente sobre ella, lo que provocó una mezcla de emoción, nervios y alegría. «Estoy muy emocionada, he llorado de alegría yo sola», confiesa, aún rodeada de carteles y celebraciones improvisadas junto a familiares y amigos que se han acercado hasta el establecimiento.
Los dos décimos premiados fueron vendidos por máquina, ya que se trata de un punto de terminal mixto, lo que impide conocer con exactitud el destino final de los boletos. «Sé que he vendido dos décimos del Gordo, pero todavía no puedo saber si han quedado en Astorga. Espero que en estos días aparezca alguien o me llame y si no pues por lo menos tenemos la alegría de hacer felices a dos personas», explica la lotera.
Para Paladini, este premio tiene un significado especial por ser la primera campaña completa desde que abrió el negocio. La administración comenzó su actividad en noviembre de 2024, lo que supone un aliciente mayor en la celebración. «Es mi primera campaña completa y ya he dado el Gordo», señala con orgullo.
El WhatsApp como forma de enterarse
Curiosamente, no fue ella quien se dio cuenta del premio en un primer momento. La noticia le llegó a través de un compañero del sector, que la felicitó por WhatsApp. «Yo estaba viendo el sorteo sola aquí, trabajando, y me enteré porque me escribió un compañero de otra administración», relata.
Más allá del impacto económico, Paladini destaca el valor emocional de repartir un premio de esta magnitud. «Antes quería que me tocara a m, ahora desde hace un año y dos meses lo único que quiero es dar premios a los demás. Lo que te llevas es la felicidad de la gente, la ilusión», concluye emocionada.