El bolsillo del conductor manda. En marzo de 2026, el precio de la gasolina marcó su máximo histórico en España al alcanzar los 1,629 /l tras las tensiones en Oriente Medio. La respuesta del mercado no se hizo esperar: al mes siguiente, el interés por los vehículos eléctricos de ocasión (VO) se disparó un espectacular 106,7%, marcando el mayor pico de demanda en lo que va de año.
El bolsillo del conductor manda. En marzo de 2026, el precio de la gasolina marcó su máximo histórico en España al alcanzar los 1,629 €/l tras las tensiones en Oriente Medio. La respuesta del mercado no se hizo esperar: al mes siguiente, el interés por los vehículos eléctricos de ocasión (VO) se disparó un espectacular 106,7%, marcando el mayor pico de demanda en lo que va de año.
Este auge del interés se produce en un momento de cambio de tendencia en las tarifas. Tras 15 meses consecutivos de bajadas, el precio medio de oferta del eléctrico de segunda mano ha vuelto a encarecerse un 6%, cerrando la primera mitad del año en los 31.661 euros, según el informe ElectricarVO elaborado por el portal coches.net y GANVAM. Este incremento responde principalmente a la fuerte presencia de unidades seminuevas en el catálogo disponible: casi la mitad del stock (47,2%) tiene entre uno y tres años de antigüedad.
Por regiones, Extremadura (37.890 €) y Murcia (35.807 €) registran los precios medios de oferta más elevados, mientras que La Rioja (26.460 €) se sitúa como la comunidad más accesible.
El repunte de la demanda se ha traducido en operaciones concretas:
El mercado del vehículo eléctrico muestra una fidelidad casi absoluta: el 98% de los usuarios actuales volvería a comprar uno. Además, aunque la mayoría sigue prefiriendo un coche nuevo (58%), un significativo 42% de los potenciales compradores ya contempla la opción de la segunda mano para dar el salto a la movilidad cero emisiones.
Sin embargo, los datos de percepción analizados por coches.net revelan una importante brecha financiera entre lo que el comprador espera pagar y la realidad del mercado:
Esta diferencia convierte al precio en el principal obstáculo para adquirir un modelo nuevo (71%), mientras que en la segunda mano la tarifa pasa a un segundo plano y solo frena al 13% de los interesados. En el mercado de ocasión, las verdaderas barreras son transversales: la infraestructura de carga insuficiente (criticada por el 70% de los usuarios), la incertidumbre sobre la autonomía y las dudas respecto a la batería.
Por otro lado, la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) influye en la decisión de compra del 58% de los usuarios, y el 51% afirma que las ayudas públicas serían determinantes. En este escenario, patronales y expertos insisten en que descarbonizar exige renovar el parque automovilístico, reclamando un plan nacional de incentivos urgente que incluya también a los vehículos usados de hasta cinco años.