Con las llamas calcinando buena parte de la diversidad, casas y vidas enteras en buena parte de España, con incendios descontrolados en puntos como Ávila o la Comunidad de Madrid, es necesario extremar las precauciones ante unas altas temperaturas que no remiten y que complican las labores de extinción en los fuegos que se declaran a lo largo y ancho del país. Las próximas horas serán cruciales en las labores de extinción a las que no ayudan unas condiciones meteorológicas muy complejas, que se suman a una complicada orografía.
Con las llamas calcinando buena parte de la diversidad, casas y vidas enteras en buena parte de España, con incendios descontrolados en puntos como Ávila o la Comunidad de Madrid, es necesario extremar las precauciones ante unas altas temperaturas que no remiten y que complican las labores de extinción en los fuegos que se declaran a lo largo y ancho del país. Las próximas horas serán cruciales en las labores de extinción a las que no ayudan unas condiciones meteorológicas muy complejas, que se suman a una complicada orografía.
En Galicia, sin grandes fuegos, no se debe bajar la guardia y es que los mercurios tampoco dan tregua, lo que hace que este martes el 60% de los municipios gallegos, en concreto 180 de los 313 que componen el mapa autonómico, se encuentran en riesgo "extremo" o "muy alto" de que ocurra un desastre de este tipo, según el Índice de Riesgo Diario de Incendios (IRDI). De manera más concreta, son 73 los concellos en riesgo extremo en el territorio. La peor parte, como es habitual, se la lleva la provincia de Ourense, que se tiñe de rojo, así como el interior de Lugo.
A estas localidades hay que sumar otras 107 en riesgo muy alto, entre ellas la propia capital de Galicia y los municipios que la rodean como Teo, Ames o Trazo. También buena parte de la provincia de Pontevedra se encuentra en este nivel de alerta. Entre los concellos afectados están Vigo, Lalín, Redondela o Tui.
Todo esto en una jornada en la que buena parte de la comunidad se encuentra en alerta amarilla por las altas temperaturas. Meteogalicia prevé que en puntos del mapa como Ourense se alcancen los 40 grados de máxima, mientras que Lugo llegará a los 35 y Santiago a los 34. Las mínimas también serán altas y en que en ningún caso bajaran de los 16 grados. En A Coruña se espera que los termómetros no bajen de los 21 grados durante la noche.
Tal como es habitual en los días de calor, la Consellería de Sanidade recomienda beber líquidos con frecuencia, aunque no se tenga sed; evitar el alcohol; , y permanecer en espacios ventilados, acondicionados o a la sombra. También aconseja reducir la actividad física y evitar salir durante las horas centrales del día.
¿Qué ocurrirá el resto de la semana?De cara a mañana, Galicia seguirá bajo la influencia de las altas presiones, pero las temperaturas sufrirán un moderado descenso, de manera que en lugares como Vigo o Ferrol no se superarán los 26 grados. La alerta amarilla solo se mantendrá en puntos del interior de la provincia de Lugo, así como en la mayoría del territorio ourensano. Esto hará que el riesgo de incendio no sea tan intenso como en la jornada de este martes, si bien habrá 67 municipios en riesgo extremo y otros 74 en muy alto.
La situación mejora de cara al jueves y viernes, si bien no se debe bajar la guardia, ya que ningún municipio está exento de padecer un incendio forestal, sea cual sea su nivel de riesgo, ya que los factores que los provocan son múltiples y, en muchas ocasiones, imprevisibles. Dentro aun de la influencia anticiclónica, el jueves serán ocho los concellos en rojo en el mapa, mientras que el viernes son 27.
Fuente: El Correo Gallego