A medida que suben las temperaturas, algunas criaturas se pelean mientras que otras tienen dificultades para aprender. Las consecuencias de estos cambios de comportamiento pueden extenderse por los ecosistemas. Diversos estudios muestran que las altas temperaturas cambian la forma en que los animales se comportan, aprenden, cazan, se defienden y se relacionan entre sí. El resultado puede ser una cadena de efectos que va desde la pérdida de alimento hasta un mayor riesgo para especies ya vulnerables.Seguir leyendo....